
'La jungla: Un buen día para morir'
El cine de acción no pasa por uno de sus mejores momentos. Demasiado ruido y pocas nueces. Los nuevos héroes no calan tanto -¿qué ha sido de Vin Diesel?- como las viejas glorias del celuloide que se hicieron de oro repartiendo mamporros y dándole candela a los malos entre tacos y juramentos. Por ello, rescatar la franquicia ‘La jungla de cristal’, convenientemente actualizada, viene ni que pintado a Hollywood para captar nuevos espectadores y animar a los fans. Así vuelve por quinta vez la pose chulesca de Bruce Willis, alias John McClane, ese icono ya clásico, azote de villanos, cargándose terroristas entre chistes gruesos en camiseta interior.
Willis aceptó encantado la oportunidad de reencontrarse con su personaje, aficionado a meterse en líos cuando no le llaman, hasta el punto de admitir que le gusta demasiado jugarse el pellejo o, sencillamente, los problemas le persiguen allá donde va. En ‘La jungla: Un buen día para morir’, el protagonista irrumpe en escena de nuevo en el lugar equivocado en el momento equivocado. Todo comienza cuando viaja a Moscú a echar un cable a su hijo.
Hay relevo
Sí, su hijo, hay relevo generacional. «Me encanta encontrarme con McClane en distintas etapas de su vida», prosigue Willis. «Ha llegado a un punto en el que los hombres tienden a reflexionar sobre su pasado. Para McClane, el pasado es la lejana relación con su hijo. Llevan tiempo sin hablar, y la primera noticia que recibe de él es la de su detención en Moscú». Tras rescatar a esposa e hija, ahora le toca el turno a un vástago perdido, en realidad un agente de la CIA que anda detrás de la mafia rusa.
El papel de Jack McClane recae en el joven australiano Jai Courtney, coprotagonista de ‘Espartaco: sangre y arena’, visto en las salas frente a Tom Cruise en ‘Jack Reacher’. La quinta entrega, dirigida por John Moore (‘Max Payne’, ‘La profecía’), ofrece lo que uno imagina: tiros, explosiones y testosterona a raudales. Eso sí, con un agradecido sentido del humor, como la adorable ‘El último desafío’, la vuelta de Schwarzie. Un buen programa doble actualmente en cartelera.









