
Los más caros según Forbes
El que dijo aquello de que los extremos se tocan no pensó en este caso. Hoy hemos conocido que por primera vez en España, el vehículo más vendido del mes ha sido un 'low cost'. Y hace unos días, en el salón del automóvil de Qatar, se presentó el que dicen que es el coche más caro del mundo. La posibilidad de que se toquen es, sencillamente, nula. Vivimos en una sociedad que pasa hambre mientras el sobrepeso es una enfermedad crónica. La desigualdad es tan común que ya no llama la atención, aunque tampoco es cuestión de olvidarse de ella.
Los vehículos en cuestión son el Dacia Sandero y el W Motors Lykan Hypersports, un coupé extremo que ya han bautizado como el 'Ferrari del desierto'. Sus creadores no dejan de presumir -si es motivo de orgullo- de que se trata del coche más caro del mundo. Más caro que el Bugatti Veyron Super Sport. La máquina alsaciana (aunque la fábrica es propiedad de Volkswagen) tiene un precio de 2 millones de euros. Un año más encabeza la lista de los diez coches más caros que publica Forbes cada diciembre. El Lykan, por el que pretenden cobrar 2,4 millones de euros, no aparece en esa relación. El Sandero tampoco. Aunque los 4.700 euros que cuesta una vez descontado el PIVE son de los más interesantes. Gracias a ello, en el último mes la filial rumana de Renault ha colocado 1.700 unidades; Bugatti quizá una y W Motors cero.
La verdad es que el Lykan Hypersports no existe físicamente así que difícil verlo salir de un concesionario. Sus creadores, una empresa de Líbano, que jura y promete que lo va a fabricar -siete unidades por año- solo ha presentado un prototipo -una maqueta de tamaño real sin motor ni interior- con la que los asistentes a la cita de Doha pudieron disfrutar. No es para menos. La línea del deportivo es preciosa. Además, las prestaciones que adelantan son como para quitarse el sombrero. Montará un motor bóxer de seis cilindros que rinde una potencia de 750 CV a 7.100 revoluciones y obtiene un par máximo de 960 Nm. a 4.000 revoluciones. Un maquinón con tracción trasera y frenos cerámicos para poder pararlo que acelerará de 0 a 100 km/ en 2,8 segundos y alcanzará una punta de 394 km/h.
En cambio, el Sandero, cuya línea de montaje está en Hungría, tiene una motorización de acceso a la gama de 75 CV gracias a un propulsor gasolina de 1.2 litros. Y no solo eso. Puede pedir opcionalmente tapicería de cuero, sensor aparcamiento trasero, regulador limitador-velocidad y aire acondicionado entre otras muchas cosas. Encarecen algo el producto, pero se notan en el día a día.
Una de las cosas más curiosas cada vez que se presenta un súperdeportivo en los Emiratos Árabes es que pocos confían en que verá la luz. En realidad pasa lo mismo en cualquier país. En España hay varios pequeños constructores que han desarrollado proyectos muy interesantes y que no siempre han llegado a las carreteras. Claro que tiene su razón si pensamos en que el Bugatti Veyron, el coche más rápido del planeta (431km/h), el más exclusivo y deseado de los vehículos es una absoluta ruina para la empresa. De hecho, Volkswagen mandó construirlo como un ejercicio para ver hasta donde podría llegar su equipo de ingenieros. El presidente de la casa, Thomas Bscher, lo ha manifestado más de una vez. “El Veyron nunca será rentable, pero servirá para mantener el prestigio del fabricante”. Desarrollar el Super Sport, con sus más de 1.000 CV de potencia, tenía un precio de producción estimado sobre los 5,5 millones de euros. Cuantos más salen de la factoría, este coste marginal se reduce, pero aún así...









