El Correo Digital
Miércoles, 23 abril 2014
claros
Hoy 7 / 19 || Mañana 9 / 16 |
más información sobre el tiempo
Temas de ocio
Estás en: > >
El Ártico, navegable

A TRAVÉS DEL HIELO

El Ártico, navegable

13.12.12 - 18:10 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
El Ártico, navegable
Un guardacosta rompehielos canadiense se abre paso en el Ártico./ Reuters
El 'Belzebub II' es un elegante y veterano velero de 9 metros construido en 1976 por Hallberg-Rassy siguiendo los planos del maestro Olle Enderlein. Este modesto y gallardo barquito pasará a la historia como el primero de esa eslora que ha logrado atravesar el mítico paso del Noroeste a través del Ártico, una lengua de hielo entre el Océano Atlántico y el Pacífico que, debido al deshielo provocado por el calentamiento global, es ya practicable. La llegada del 'Belzebub II' a Alaska desde Canadá, por una ruta nunca recorrida hasta ahora, tiene tanto de gesta náutica como de bofetada en la conciencia de un mundo que asiste a la imparable transformación de territorios que parecían inalterables.
"Nuestra navegación por este pasaje helado pretende llamar la atención sobre el cambio climático. El Ártico se derrite a una velocidad alarmante, lo que es una prueba palpable de la falta de armonía del hombre con el planeta", critica el sueco Edvin Buregren, patrón del 'Belzebub II', un treintañero que ha invertido casi cinco años de esfuerzo en poner a punto el velero.
Aguas heladas, enormes placas de hielo apartadas a golpe de remo, osos polares, manadas de focas y bueyes almizcleros, atardeceres únicos, olas enormes y temporales de viento y mar que les obligaron a navegar con las rojas velas de capa fueron algunos de los hitos de esta travesía inédita.
Junto a Buregren, otros dos jóvenes decididos como Nicolas y Morgan Peissel han logrado lo que durante siglos persiguieron marinos y aventureros como Juan Francisco de la Bodega y Quadra, Alejandro Malaspina o Dionisio Alcalá Galiano, por citar a algunos de los nuestros, tan ninguneados siempre. Los anales náuticos prefieren glosar los intentos de James Cook, John Ross, William Edward Parry o James Clark Ross y las andanzas polares del explorador noruego Roald Amundsen o del almirante John Franklin, el singular marino inglés que inspiró la deliciosa novela ‘El descubrimiento de la lentitud’ en su búsqueda del Paso del Noroeste.
La banquisa ártica, un manto de hielo marino de uno a cuatro metros de grosor (y que en las llamadas áreas de hielos perennes puede alcanzar los veinte metros) se encontraba este verano bajo mínimos históricos. Según las estimaciones del National Snow and Ice Data Center, un centro informativo estadounidense, a mediados de septiembre, la superficie helada del continente ártico era de 3,41 millones de kilómetros cuadrados. Se trata del mínimo estacional desde que, en 1979, se realizan mediciones por satélite y marca nuevos mínimos históricos tras los abundantes deshielos de 2007 y 2011. Esta circunstancia ha colocado en bandeja la gesta a los aventureros que iniciaron su navegación en octubre de 2010 y dividieron el viaje en media docena de etapas. Pero lo del 'Belzebub II' adquiere tintes de anécdota si se compara con el viaje por el Ártico del 'Ob River'.
Reservas de crudo
Hace una semana, este gasero gigante, de 284 metros de eslora y cargado con 150.000 metros cúbicos de gas metano licuado, logró un nuevo hito al atravesar el llamado Paso del Nordeste, en el otro lado del Ártico, por el Estrecho de Bering. El metanero con bandera de Bahamas logró, por primera vez en la historia, conectar el puerto de Hammerfest (Noruega), la población más septentrional de Europa (71º Norte) y donde se encuentra una inmensa planta de gas natural licuado, con el puerto japonés de Tobata, en Fukuoka.
Con una tripulación de 40 hombres y escoltado por dos rompehielos rusos de propulsión nuclear para evitar posibles contingencias, el gasero arribó a Japón el pasado 5 de diciembre tras zarpar de Noruega el 7 de noviembre.
Por la nueva ruta del Norte, el metanero empleó 20 días menos que por el trayecto habitual, que incluye el Atlántico, el paso del Estrecho de Gibraltar, Suez y las aguas infestadas de piratas del Cuerno de África para navegar luego por el Océano Índico y el Mar de China hasta Japón. "Hemos llegado al mercado japonés con una carga muy rentable empleando un 40% menos de tiempo en el viaje, 20 días menos que por la otra ruta, y consumiendo un 40% menos de combustible", resaltó a la BBC Tony Lauritzen, director comercial de Dynagas, la empresa armadora griega que alquiló el gasero al gigante energético ruso Gazprom.
¿Otra aventura? ¿Una iniciativa casual? Para nada, el metanero fue construido en Corea del Sur en 2007 con casco reforzado y cuenta desde hace años con la clasificación Ice Class A I, que le capacita para navegar por el Ártico, por este inusual camino trufado de hielos. Y, como el 'Ob River', hay decenas de cargueros ya preparados para atravesarlo, dispuestos a zamparse un buen pedazo del nuevo pastel comercial.
"En agosto de 2007, los rusos plantaron su bandera en el lecho del Océano Glacial Ártico, a 4.200 metros de profundidad, para extender su jurisdicción sobre el Ártico hasta las 300 millas. Rusia, Estados Unidos, Noruega, Canadá y Dinamarca tienen sus ojos puestos sobre el petróleo, el gas y las pesquerías de la zona", observa Jesús Arrieta, oceanógrafo e investigador Ramón y Cajal en el Instituto Imedea del CSIC, en Mallorca. Se estima que el Ártico contiene en su subsuelo el 20% de las reservas mundiales de crudo.
El deshielo veraniego y la navegación del 'Ob River' sientan las bases de una futura colonización del Polo Norte. Y, según especialistas del sector, "la oportunidad comercial" conquistada por el metanero fletado por los rusos abre las puertas a una revolución en el transporte marítimo mundial. La nueva ruta acorta sensiblemente el tiempo de conexión entre China, la India, Japón y demás potencias asiáticas y los mercados de Europa y América, como Estados Unidos o Brasil. ¿Cuánto? De una a tres semanas, dependiendo de si se dobla Buena Esperanza o se atraviesa Suez.
La ruta evitaría también la convulsa navegación por el Cuerno de África, donde ahora florece el negocio de escolta a mercantes. Por poco más de 30.000 euros se alquila una dotación de hombres armados dispuestos a todo para blindar a un buque ante posibles ataques. Asimismo, China mantiene dos navíos de guerra en la zona para escoltar hasta Suez los convoyes de portacontenedores (60 millones de contenedores chinos realizan ese tráfico cada año) cargados de producción local con destino a Europa.
Osos y microorganismos
Los armadores del metanero 'Ob River' estaban aguardando el momento idóneo para abrirse al nuevo tráfico. Y cuentan con importantes respaldos. Rusia planea ya poner en servicio permanente dos rompehielos nucleares durante el verano ártico, con la vista puesta en mantener abierta esta novedosa ruta de navegación y expandirse por los mercados asiáticos.
«La tendencia empieza a estar cada vez más clara. Nadie duda ya de que el Ártico va a quedar libre de hielo en verano. ¿Cuándo? Peter Wadhams, de la Universidad de Cambridge, se ha atrevido a vaticinar una fecha: 2016. Y cada vez hay más indicios de que a esta situación está ayudando la actividad humana», alerta el oceanógrafo vitoriano Jesús Arrieta.
¿Las consecuencias? Muchas y variadas. "Será un desastre ecológico porque, sin hielo, desaparece y se altera el ecosistema ártico, y no hablamos solo de osos polares sino de algas y microorganismos de los que se alimentan cientos de especies. Constatamos que un cambio de 5º en la temperatura del agua provoca la sustitución de las especies propias del Ártico por otras llegadas del Sur", apunta este biólogo que ha investigado la vida marina en el Polo Norte y en la Antártida. "En el Ártico se encuentran también ingentes cantidades de gas metano, más potente que el CO2, que serán liberadas sin freno a la atmósfera con el deshielo. Y habrá presencia humana ligada al transporte marítimo y a las nuevas actividades extractivas de gas y de petróleo, con lo que eso comporta de riesgos de contaminación. El Ártico y la Antártida son las últimas zonas vírgenes que nos quedan". O nos quedaban. Nada volverá a ser igual.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Pasarelas de moda
Fotos de las propuestas de todos los diseñadores
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.