El Correo Digital
Martes, 21 octubre 2014
claros
Hoy 13 / 24 || Mañana 14 / 20 |
más información sobre el tiempo
Temas de ocio
Estás en: > >
El fallo maya

el fin del mundo

El fallo maya

Si hoy es 22 de diciembre y estamos vivos, alguna civilización precolombina ha patinado por todo lo alto

21.12.12 - 16:08 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

Bueno, ya es sábado 22 de diciembre de 2012 y no se ha acabado el mundo. En realidad, solo está nublado. Esto significa que los mayas han fallado con su predicción catastrofista. Porque ya digo que no parece que se esté acabando el mundo. El ruidillo aterrador que suena al fondo es Pablo Alborán, no las placas tectónicas resquebrajándose, estirándose, aullando, haciéndose añicos.

Quiero decir que todo es bastante normal. Todo como siempre. Miro por la ventana y veo ancianas abrazando miniperritos, vagabundos mendicantes, adolescentes agresivos, políticos que pasean satisfechos, expendiendo abrazos: no hay rastro del Apocalipsis. Y a mí me extraña que los mayas hayan fallado. Porque en general parecen una gente seria los mayas, con sus pirámides y sus juegos de pelota, con sus dioses impronunciables y sus sacrificios humanos tan vistosos y diferenciales.

La verdad que yo pensaba que ayer iba a acabarse el mundo. Mi certeza se sustentaba en una deducción personal: los mayas tenían que estar muy seguros de la caducidad del planeta para ponerse esas plumas en la cabeza. No sé, de verdad que a mí, apocalípticamente hablando, me daba mucha tranquilidad imaginarlos allá, en sus ciudades mayas, enredando a fondo en sus roperos mayas: «Tú ponte más plumas Tecuaztemoaxlecuatoc, que total el mundo va a acabarse y no quedará maldito rastro de todo esto».

Pero parece que el mundo no se ha acabado. Esto es bueno en términos generales, claro, aunque a mí el error maya me ha arruinado estos días. Es que ahora no tengo nada que hacer. Porque había anotado en mi agenda: «Viernes 21: ver fin del mundo», y, claro, a ver qué fin del mundo voy a ver yo ahora. Me asomo por la ventana y lo único que veo es a gente con prisa y miedo que avanza hacia no sé sabe dónde. Solo me consuela saber que al menos el pobre Tecuaztemoaxlecuatoc lo estará pasando peor que yo, avergonzado en su tumba maya, amortajado con sus mejores plumas, como una liofilizada vedette precolombina

Elevándonos un poco de lo particular a lo general, hay que reconocer que este 2012 ha sido un año más tolerable gracias a la profecía maya. Lo digo porque te atizaban con un ERE, te subían el IVA, te timaban con unas acciones, te dejaba tu novia y tú pasabas bastante de deprimirte. Tampoco merecía la pena hacerlo, si el mundo iba a acabarse en unos meses. Ese relativismo estoico y resignado ha terminado sirviendo para todo. «Nos casamos en marzo del año que viene», te decían unos amigos. «¡Estás invitado!» Y tú sonreías y les abrazabas, alegrándote profundamente... de la fecha. La verdad es que ahora todo esto de la continuidad del mundo va a ser un verdadero lío. Maldita sea, yo incluso había pasado de comprar los regalos de Reyes. Total. Lo cierto es que no estamos a día 23 y ya comienzo a acumular un odio considerable contra la civilización maya. Hasta voy encontrándole buen fondo a Hernán Cortés. Pero será mejor no desanimarse. Con un poco de suerte, los aztecas habrán dejado dicho alguna cosa atroz sobre 2013.

Ver todos los artículos de Bilbao Al Fondo.

TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
El fallo maya
"La verdad que yo pensaba que iba a acabarse el mundo".
Pasarelas de moda
Fotos de las propuestas de todos los diseñadores
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.