Le Cordon Bleu, la más antigua y prestigiosa escuela de artes culinarias, sondea la cantera vasca y ha invitado a los estudiantes de nuestras escuelas de hostelería a participar en su primer Premio de Promesas de la Alta Cocina, un certamen destinado a menores de 25 años que ya se han inclinado por esta profesión y se forman para ella. Pero me ha llamado más la atención que la escuela parisina, fundada en 1895 y presente en 40 países no olvida a los que simplemente lo intentan cada día (o cuando pueden) en sus casas o txokos y con éxito desigual componen sus 'creaciones' culinarias.
Instalada en Madrid, en la Universidad Francisco de Vitoria, la sección española de Le Cordon Bleu ha elaborado un programa de formación en varios niveles para el estudio y ejecución de la variadísima coquinaria del país, basada en la exuberante calidad de sus materias primas, con recetas tradicionales que hoy han sido puestas al día por maestros de la cocina de autor. El programa Fundamentos de Cocina Española va dirigido a profesionales de las artes culinarias, pero también a entusiastas aficionados que deseen adquirir la destreza técnica y la base cultural que hacen del 'cocinillas' un verdadero cocinero.
Hay que advertir que hace falta tiempo y dinero. El programa dura 10 semanas (120 horas de formación) y la matrícula cuesta 4.950 euros. El alumno recibe al final el Certificado Básico, que da acceso al Intermedio si es que desea seguir la formación. Como se ve, no es para todo el mundo, pero sí puede satisfacer la ambición de grandes amateurs o directamente de quien se plantea hacer de los fogones su oficio. Todas las condiciones de matrícula, alojamiento, etc. pueden consultarse en la web de la escuela
www.lcbmadrid.com.
En cuanto al premio para jóvenes Promesas de la Alta Cocina, Le Cordon Bleu pretende que nuestras escuelas de hostelería seleccionen a los aspirantes entre sus alumnos de último curso. Si no fuera así, los propios estudiantes pueden presentar su solicitud a través de la web de la escuela francesa en Madrid.
La actual cocina es entre nosotros algo más que una afición; es una expresión de la cultura contemporánea y una profesión valorada y en alza. El reconocimiento internacional así lo certifica. Y la formación es cada vez más completa y exigente. Los que deseen tomar ese camino saben que la lucha será dura pero al final espera el éxito. Suerte a quienes lo intenten.