Las Fallas de Valencia han sacado su lado más reivindicativo. Y no para conseguir librarse de las llamas en las que se consumirán los 'ninots' el próximo martes. Estas esculturas de cartón piedra ilustran el hartazgo de la gente con respecto a la corrupción, los recortes y los problemas sociales que han pasado a formar parte de nuestro día a día. No solo representan a personajes y personajillos de forma irónica caricaturesca. Ahora también se recrean situaciones que nos resultan muy cercanas.
Como por ejemplo, la de Angela Merkel dando lecciones de austeridad. En una de las fallas podemos verla ante una pizarra, sobre el encerado, instruyendo a España de cómo salir de la crisis. Y en los pupitres, sus alumnos más aventajados: Mariano Rajoy, Luis De Guindos y Soraya Sáenz de Santamaría, que, tijeras en mano, ponen todo su esfuerzo en seguir sus directrices y recortar sin parar.
La canciller alemana es protagonista en varias calles valencianas. Podemos verla también con un cuchillo, atacando con sus recortes a países como Portugal y Grecia, que intentan salir de debajo de la tierra. Detrás de ella vemos a Rajoy con una espada de madera, que intenta imitarla, pero con serios problemas, los que le causan cuestiones como la independencia de Cataluña, la deuda de España y los propios recortes.
La Familia Real tiene también su momento de gloria, con Froilán en una escena muy concreta: el momento en el que se disparó en el pie. A su lado, su abuelo, el Rey Juan Carlos, discute con la Reina Sofía mientras Iñaki Urdangarin les mira de reojo y huye con dos sospechosos maletines.
No podían faltar las referencias a los recortes en educación y sanidad pública. Así, un siniestro Cristóbal Montoro, vestido como el cobrador del frac, le quita hasta la ropa interior a los maestros y sanitarios, a los que no les queda otra que ir en paños menores a sus puestos de trabajo.
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