Un equipo del Hospital Clínico Veterinario Complutense ha logrado operar con éxito a Boiki, un león de nueve años y 218 kilos de peso, aquejado de una grave infección en uno de sus colmillos y que finalmente le tuvo que ser extraído. El colmillo retirado medía de 10 a 12 centímetros de largo y tenía un diámetro en torno a los ocho centímetros, "más grande que un dedo humano", ha explicado el cirujano del Hospital Veterinario, Fidel San Román.
Boiki, que pertenece a un británico propietario de una empresa de animales para espectáculos, llegó a Madrid desde Valencia en una jaula, en la que directamente se le sedó con un dardo de anestesia. El problema dentario aquejaba al animal desde hacía meses y había producido una infección en la raíz del colmillo, que salía del hueso y del hueso a la piel. Según San Román, también catedrático del departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Facultad de Veterinaria de la Complutense, la operación se desarrolló sin problemas y a su término el león, semi-domesticado, se despertó, miró al equipo de veterinarios y "movió la patita como un oso de peluche".
Una intervención de entre quince y veinte minutos
En cuanto a la operación, una vez sedado con el dardo, Boiki fue trasladado hasta la sección de radiología y allí se observó que el problema no era una muela como se sospechó en un principio sino un colmillo fracturado en la cúspide.
San Román y su equipo se pusieron entonces en contacto con profesionales sudafricanos y fabricaron 'ad-hoc' unos abre-bocas especiales con PVC. Tras la sedación, se le intubó y aplicó una anestesia inhalatoria y, una vez estudiado el colmillo afectado, se optó por su extracción, ya que pese a existir la endodoncia en animales salvajes, "en este caso no tenía sentido un tratamiento conservador". La operación, que es la primera vez realiza el centro veterinario hospitalario de la Complutense, duró entre quince y veinte minutos.



