Fran Lema Bretón. 36 años. Córdoba
Primero trató de abrirse el cuello delante de una oficina bancaria. Se recuperó y colaboró con Stop Desahucios. Había pedido dos créditos para construir su casa –era obrero del gremio–. Tras entregar su vivienda por no poder pagar las cuotas, las entidades le reclamaban 25.000 euros y Hacienda medio millar. El 8 de febrero dejó a su niña en el cole y se tiró por la ventana de casa.
Jorge Ponce. 46 años. Alicante
Parado de larga duración, separado, dos hijas. Había llegado a dirigir dos empresas, pero la crisis lo derrumbó todo. Vivía de alquiler y acumuló una deuda de 24.000 euros. Su casero se hartó y, el 13 de febrero, le mandó una comisión judicial. En cuanto les oyó, cogió un cable y se ahorcó apoyándose entre la puerta y el ropero.
Maruja Arranz. 62 años. Valladolid
Vivía de alquiler con su marido en Peñafiel. Les iban a echar por impago. Ingresaban 1.400 euros con las pensiones y el alquiler eran 500. Pero ayudó a su hija y fue tirando de dos tarjetas sin entender que le cobraban un 20% de intereses. Cuando su hermano se lo explicó se tiró por la ventana.
Amaia Egaña. 53 años. Barakaldo
España entera se sobrecogió cuando se enteró de que se había tirado por la ventana mientras entraban en casa para desahuciarla. Jefa de Recursos Humanos de TCSA, su deuda de 200.000 euros es un misterio. «Eso queda entre ella y yo», dice Manolo, el viudo.
Inocencia Lucha. 47 años. Castellón
La mujer bonzo sigue debatiéndose entre la vida y la muerte, con el 48% de su cuerpo achicharrado. Separada, se quemó delante de una oficina de CaixAlmassora antes de que la desahuciaran por tercera vez. El Ayuntamiento de Almassora atiende a sus tres hijos.
Jordi García. 47 años. Málaga
La madre de este conductor de camión a duras penas atiende el teléfono para decir que el dolor no la deja hablar. Casado y con dos hijos veinteañeros, había firmado la dación en pago, pero tenía deudas y llevaba dos años sin trabajo. Se mató en diciembre. La gente se echó a la calle.
José Miguel Domingo. 54 años. Granada
Kiosquero, soltero y con una orden de desahucio inminente, se ahorcó en el patio de su casa. Muy querido en el barrio de La Chana, fue el primer suicidio con el que la gente se manifestó en la calle. A partir de ese 25 de octubre las protestas, como las muertes, no han parado.
A.H.A. 57 años. Málaga
El 2 de enero un testigo que auxilió a este hombre tras prenderse fuego aseguró que le dijo que atravesaba «graves problemas económicos» y que «no tenía ni para comer». Casado y con hijos, llevaba desempleado varios meses. A la Policía no le termina de cuadrar este caso.
J.R.L. 53 años. Sevilla
La viuda, con dos hijos, no quiere que trascienda el nombre de este vigilante de seguridad, a quien su empresa le adeudaba 7 meses de sueldo. Trabajaba en el Instituto Municipal de Deportes de Sevilla. Sus compañeros dicen que no le quedaba un euro. El 1 de octubre se ahorcó en un árbol junto a su casa.
Pedro Taberner y Jovita Rovira. 68 y 67. Calvià
El suicidio por desahucio de este matrimonio mallorquín trascendió en pleno debate en el Congreso sobre la iniciativa legislativa popular del impago de hipotecas. El PP echó marcha atrás y anunció que votaría a favor. La pareja tenía una deuda de 84.000 euros.



