Ninguno de los vecinos de José, el hombre de 50 años que se ha quitado la vida cuando iba a ser desahuciado este miércoles, sabía la situación por la que estaba atravesando. "No nos había contado que tenía problemas", explica un vecino del barrio, que sabía que estaba separado, "pero no porque me lo hubiera dicho él".
De hecho, señalan los residentes del mismo edificio de la calle Txakoli en el que José vivía que no era hombre de muchas palabras. "Con los vecinos solo nos decía hola y adiós, y no contaba nada de su vida", señala la señora que vive en la puerta de al lado, que ha sido testigo de cómo el cerrajero de la comitiva judicial ha abierto la puerta. "Primero lo ha intentado con una tarjeta, pero como no ha podido, han metido el taladro".
Una vez han abierto la puerta, "los señores han entrado y han preguntado si había alguien y allí no había nadie", añade la vecina del fallecido, que ha visto desde la puerta que éste tenía "ropa en el sofá" y unas "bolsas en la entrada". Pero no ha querido pasar al interior del domicilio.
Al volver a su viviendo, ha mirado por la ventana y ha visto a un hombre tumbado en el suelo y a una ambulancia, aunque había pensado que a alguien le había dado un mareo. Otra vecina, que se ha percatado de que el hombre se había tirado por la ventana, ha avisado a un coche de la Ertzaintza que patrullaba por la zona.






