
Doble o nada. Es lo que les sueltan a bocajarro y sin compasión a las personas que sufren de obesidad mórbida en algunas aerolíneas cuando van a reservar un billete. Para viajar en avión, deben de comprar dos asientos, uno para ellos y otro para su amigo invisible. De lo contrario, se quedan en tierra como si tuvieran que pagar un canon especial por no estar delgados. "Que se ponga a régimen", pensará más de un simpático empleado de estas compañías cuando tiene que escuchar las reclamaciones de estos hombres y mujeres que valen por dos. Al hecho de tener esta enfermedad que hace que sus proporciones se expandan casi hasta el infinito y más allá, los "gorditos" se enfrentan todos los días a la incomprensión, cuando no directamente a las burlas, de la gran mayoría de la sociedad. Como parte de esta campaña de acoso y derribo hacia las personas que exceden lo que se considera un peso razonable, el estadio Castelao, una de las sedes del Mundial de Fútbol de Brasil de 2014, hará pagar el doble a los espectadores de más de 200 kilos por ver el mismo partido que un aficionado "normal", según publica 'The Daily Mail'. Increíble pero cierto.
Al parecer, el precio extra se debe a que el estadio ha habilitado especialmente para los hinchas más pesados 120 asientos, de los 64.846 disponibles, que son más anchos de lo normal. Sólo les falta crear una especie de gueto futbolístico para tener a todos los obesos juntos y que, de esta forma, no molesten al resto de aficionados con sus orondas figuras. De hecho, incluso las plazas tienen un color diferente, azules en vez de blancas, para que sean fácilmente identificables. Tanto las butacas como los que se sientan en ellas. Y es que, al parecer, las leyes brasileñas establecen que el 1% del aforo esté reservado para discapacitados, un grupo en el que se incluyen a las personas con obesidad mórbida. Lo malo es que los dueños del estadio han aprovechado la norma para que los que más pesen, paguen más. Concretamente, el doble, como si el precio estuviera gravado por una especie de IVA de la gordura. Una forma como cualquier otra de sacarse un dinerillo extra para sufragar la remodelación del Estadio Governador Placido Castelo, construido en 1973 en la ciudad de Fortaleza del estado de Ceará, con motivo de la celebración del Mundial de Fútbol.
Como ensayo general, las primeras entradas para gordos se comenzarán a vender en este estadio para la próxima Copa Confederaciones de Fútbol, que tendrá lugar este año del 15 al 30 de junio. En ese momento, se comprobará si la iniciativa tiene éxito y las personas con este problema aceptan este tipo de trato discriminatorio solo por ver un partido de fútbol en un estadio en vivo y en directo. Desde luego, toda una razón de peso, en todos los sentidos de la frase, para rechazar estas localidades y ver el partido tranquilamente por televisión. Que se sienten ellos si quieren.












