
Miles de personas, convocadas por las organizaciones integradas en la denominada 'Marea Ciudadana', se han manifestado el sábado por la tarde en el País Vasco para mostrar su rechazo a la política de recortes, la corrupción y la pérdida de legitimidad de las instituciones.
En Bilbao la marcha ha partido de la plaza del Sagrado Corazón y desde ahí, por las calles del centro, ha pasado, sucesivamente, ante las sedes de PP, del PSE y del PNV, en cada una de las cuales la cabeza de la manifestación se ha parado unos minutos para expresar su rechazo a la política que desarrollan estas tres formaciones. La manifestación, encabezada por una pancarta con el lema "Frente a sus golpes respondemos", ha mezclado el carácter reivindicativo con el tono festivo. Ha estado controlada por un discreto despliegue policial y en ningún momento se han registrado incidentes.
Los organizadores, coincidiendo con el aniversario del 23-F, han denunciado el "golpe de estado" que, a su juicio han protagonizado las "élites financieras" para arrebatar el poder político "a los gobiernos y a los ciudadanos". A lo largo del recorrido los asistentes han coreado consignas en contra de los partidos -"que no, que no nos representan"-, de las instituciones -"lo llaman democracia y no lo es"-, han pedido la dimisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y han reclamado "menos policía y más educación".
En Vitoria, alrededor de doscientas personas han secundado en la Plaza de la Virgen Blanca la movilización, que ha transcurrido bajo la nieve. A la protesta se ha sumado con una pancarta una representación de los trabajadores del Ayuntamiento de la ciudad, que secundan hoy su segunda jornada de huelga indefinida para protestar contra el plan de reordenación de recursos humanos del consistorio gobernado por el PP.
Bajo una intensa nevada, varios cientos de personas han secundado la manifestación convocada por Marea Ciudadana en San Sebastián, que ha arrancado a las 17.00 horas en el Boulevard de la capital donostiarra encabezada por una pancarta con la leyenda "No a los recortes". Los asistentes han portado también pancartas contra la privatización de la sanidad o los desahucios y han mostrado su "repulsa por los abusos de poder y la exclusión de la ciudadanía en los asuntos públicos", según ha indicado 'Donosti Acampada' una de las organizaciones que se ha adherido a la iniciativa.



