El presidente del BBVA, Francisco González, afirmó hoy en Bilbao que la corrupción sería “el primer problema atacar” de una hipotética lista de asuntos urgentes a resolver. El ejecutivo, que protagonizó una conferencia en la Universidad de Deusto aseguró que el país dispone de una”oportunidad única”para realizar una “catarsis” en este sentido. “Hay una oportunidad única y es muy importante arrinconar a los que no usan las buenas prácticas, y para eso debemos unirnos todos”.
González, que abogó por “una Europa de los europeos” como única salida a la crisis, reclamó el reforzamiento de valores como "la honestidad y la transparencia" en todos los ámbitos, tanto el político-institucional como el financiero.
Tras asegurar que "hay luz al final del túnel" y pedir que no se minusvaloren los primeros síntomas de recuperación -"con poco impacto aún en la economía real”, reconoció- González no dudó en animar a las administraciones a reformar un sector público que aún es “caro y poco eficaz”. Y pidió a los políticos que no sean soñadores “si tienes funcionarios que no hacen nada, eso hay que reformarlo”.
Después de subrayar la “enorme fortaleza” de BBVA, y reconocer que “Bilbao y el País Vasco ocupan una parte muy importante de nuestro corazón” el banquero puso en la picota a Francia. A su juicio, el país galo emergerá en los próximos meses como “el verdadero problema en Europa” dada su negativa a discutir una mayor integración fiscal en el seno de la Unión Europea.


