El exlehendakari y secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, ha manifestado su oposición a la rebaja de los impuestos que pagan las empresas, medida que ha solicitado la patronal vasca Confebask, como vía para intentar mejorar su competitividad. López ha manifestado su discrepancia con la tesis expuesta por la patronal en el arranque del pleno monográfico que se celebra hoy en la cámara vasca, por iniciativa del PSE, para discutir sobre fiscalidad.
En opinión del exlehendakari, el argumento que han dado los empresarios -que el Impuesto de Sociedades condiciona la competitividad de las empresas- "es falso". Incluso, ha llegado a asegurar que "es solo el argumento de quienes no quieren pagar". Así, ha recordado que este tributo grava los beneficios. "Alguno -ha dicho- no quiere pagar nada de los beneficios que obtiene". Los socialistas se han manifestado a favor de una revisión de las deducciones de este impuesto, para eliminar todas las que no contribuyan a la generación de empleo o al desarrollo tecnológico. Pese a todo, ha admitido que las pequeñas y medianas, que en la actualidad pagan el 24% sobre sus beneficios, puedan ver reducida ligeramente la presión fiscal que soportan.
Por otra parte, Patxi López ha vuelto a reclamar el papel central del Parlamento vasco en la discusión política sobre los impuestos, frente a quienes defienden que estos temas deben mantenerse en el ámbito de las diputaciones.
En esta línea, el líder de los socialistas ha anunciado una iniciativa legislativa en la cámara de Vitoria, para que el Parlamento vasco armonice los elementos sustanciales -tipos de gravámenes, deducciones, etc. La propuesta tiene recorrido. No solo porque la Ley de Armonización Fiscal ampara que la cámara de Vitoria asuma este papel, sino porque en la actualidad una mayoría de parlamentarios -la suma de los escaños de UPyD, EH-BIldu y el propio PSE- corresponde a fuerzas políticas que apoyan trasladar al Parlamento el protagonismo en materia tributaria. Otra cosa bien distinta será que estas tres fuerzas consigan consensuar los detalles de la reforma fiscal que pretenden aprobar.


