"¿Qué escondes en la manga para tu amor mañana?". Con esta pregunta bromeaba el miércoles Reeva Steenkamp con sus seguidores en Twitter. La modelo la escribió horas antes de que la tragedia se desencadenase en la residencia de su novio, Oscar Pistorius, en Pretoria. No sospecha que el Día de los Enamorados le tenía guardada una muy desagradable sorpresa. Y menos cuando había confesado en alguna ocasión a los medios que el deportista era un tipo muy detallista y que siempre "acertaba" con los regalos. Seguramente esperaba alguno especial, pero no el que recibió.
La chica, de 29 años, y Pistorius salían desde hace poco menos de un año. Parecía una pareja perfecta en las fotos. Ella, esplendorosa maniquí rubia, él, esforzado deportista capaz de superar la adversidad. Pero la historia se truncó en la madrugada de este jueves. El joven acabó con la vida de Reeva de varios disparos, uno de ellos en la cabeza.
¿La razón? Las primeras versiones hablaban de una confusión. El atleta, de 26 años y obsesionado con su seguridad, tenía en su habitación una pistola pequeña que no dudó en usar al sentir que alguien asaltaba su casa. Disparó cuatro veces antes de percatarse que el presunto ladrón era su novia, que habría aparecido de improviso para darle una sorpresa.
Más tarde, el deportista paralímpico fue arrestado y acusado de asesinato. Parece ser que no todo había sido tan fortuito. Incluso hay quien habla de que no era el primer incidente acontecido entre la pareja en la residencia. La tarde anterior ya se habían escuchado gritos y ruidos extraños, segun la funcionaria de policía Denise Beukes.
Este viernes Pistorius declarará ante el juez para exponer lo que ocurrió de madrugada tras pasar la noche en una celda de la comisaría de Boschkop. De momento, lo único cierto es que Reeva murió a causa de varios disparos el mismo día en que iba a celebrar San Valentín con su novio.

