Se sabía que la Camorra, la mafia de Nápoles y alrededores, compraba votos en las elecciones, pero que se dedicara al voto telefónico en los concursos de la tele es nuevo. Ha sido por la familia, elemento de peso en la lógica mafiosa: la hija de un capo quería ser artista y en diciembre obligó a cientos de parientes y vecinos de su pueblo a votar a la niña por teléfono en un popular programa de nuevos talentos de la RAI, 'Ti lascio una canzone' (Te dejo una canción). Lo que dejó el capo a sus súbditos fue un móvil, con la orden de llamar, y luego sus sicarios pasaron a buscarlos para verificar que habían obedecido. En las elecciones es lo mismo, y los móviles han ayudado mucho: se hace una foto de la papeleta en la cabina para demostrar el voto. Siempre pillan a alguno en plena tarea y es una noticia fija en la sección de incidencias de la noche electoral.
El asunto se descubrió la semana pasada con un hallazgo raro al detener a Domenico Ferrara, 56 años, capo de Villaricca, municipio próximo a Nápoles. Tenía en casa 320 móviles. Eran parte de los que había repartido por el pueblo para el día del concurso de su hija. Vania Ferrara, de 13 años, aquel día quedó segunda. Volviendo a ver el vídeo, lo cierto es que no lo hacía mal pero, claro, ahora no es lo mismo. En las imágenes también se ve a su padre entre el público, que luego la abraza emocionado. No es la única imposición en el campo artístico del clan Ferrara-Cacciapuoti: también se inauguró un 'fan club' para la chica en la sala del pleno del Ayuntamiento de Villaricca, detalle que ahora se investiga. En Italia llevan 320 municipios disueltos por infiltración mafiosa.
El escritor Roberto Saviano contó un episodio parecido hace un año. Un capo de la Camorra, esta vez de los gordos, Gaetano 'McKay' Marino, estaba en primera fila en un programa especial de RAI 2 en Nochevieja de 2010. Su hija Mary, de 12 años, cerró el espectáculo. La presentadora anunció que se trataba de «una niña que ha querido escribir y dedicar una carta a su papá muy conmovedora». El tema se llamaba "Tú eres el padre más guapo del mundo que no cambiaría". Por si quedan dudas, era un himno al capo, que al final abrazó y besó a su hija. Se armó cierta polémica.
Gaetano, de los 'McKay' Marino, llamados así porque el padre se parecía a un personaje de una vieja serie de vaqueros, aquel día no podía aplaudir. No tenía manos y se movía siempre con un mayordomo personal que le hacía todo. Las perdió al poner una bomba en una guerra de clanes y solo el arresto le salvó en 2004 de ser liquidado por sus rivales. En agosto fue asesinado de diez tiros en una playa cerca de Roma. Su hija hizo otra canción, con un vídeo, llamada 'Ciao papà', que dice así: «¿Cómo va la vida en el Paraíso? Aquí la gente todavía habla de ti, dicen: 'qué espléndida persona'».



