Ficha técnica
Un pésimo último cuarto en el que se ha recibido un parcial de 0-14 ha terminado con el sueño baskonista. El Baskonia ha acariciado la final. Durante 30 minutos ha sido superior al Barcelona. No mucho, pero con el buen trabajo de Pleiss y Nemanja más la intesidad habitual de Nocioni, San Emeterio y Lampe, era suficiente para llevar el timón. Sin embargo, sin que nadie lo pueda explicar aún, el Caja Laboral ha tardado más de 5 minutos en estrenar el casillero en el último cuarto. Parcial de 0-14 para el Barcelona y adiós a la Copa. El 69-80 final es un castigo excesivo para lo visto en el campo.
No hacía falta ver el partido para saber que uno de los protagonistas sería Brad Oleson. El reciente traspaso del de Anchorage al Barcelona suscitaba el natural morbo de verle jugar por primera vez contra los que fueron sus compañeros hasta hace 15 días. Lo que estaba por ver era si el rubio escolta americano tendría una actuación determinante. Estuvo muy bien, pero el determinante fue el de siempre. La mejoría física de Juan Carlos Navarro conllevó la lógica presencia de la Bomba en el campo, pero al estar bien defendido por Causeur Pascual optó por Oleson, que con nueve puntos en la primera mitad mantuvo al Barça. Por el Baskonia, jugó muy bien Pleiss ante rivales de mayor expericia como Tomic y Jawai, pero el bajón final sumado a la reaparición en esos minutos de la verdad de la bomba Navarro cerró la competición para los azulgranas.
Arrancó la semifinal con bastantes nervios por parte de los dos equipos. Los fallos defensivos, que los hubo, pasaban inadvertidos por la falta de acierto en los lanzamientos. No obstante, lo mal que lo pasaban Lorbek y Tomic contra el juego interior baskonista y el oscuro trabajo que siempre ejecuta Milko Bjelica obligó a Jawai a salir al parqué a los cinco minutos. Esto tranquilizó a los de Tabak que se escapaban 12-7. Pascual muy descontento sentó también a Lorbek y a Sada. Y Nocioni, que olió la indecisión culé empezó a pedir todos los balones. Hacia adentro. Mickeal ya no era el contrario. Su lucha era por sacar la falta del pívot y/o lograr la canasta. Tras un buen contraataque culminado por Causeur, 16-7, explosión de júbilo en el Buesa y tiempo muerto catalán. El Barça tenía la jugular desprotegida. Si no se reordenaban de inmediato, un golpe de carácter acabaría con ellos.
La solución fue poner en pista a Oleson y a Huertas. Mejoró algo el visitante, en parte por un ilegal tapón permitido a Jawai. Además, la facilidad anotadora de Marcelinho ayudaba a acercarlos en el marcador. Pero quedaba la baza de Nemanja, Con Walace en cancha, Tabak vio clara la ventaja de tener al serbio y Bjelica respondía desde la línea de tres. Al final del cuarto, 19-18, por un triple de Oleson. Vuelta a la casilla de salida.
Tres 'gorros' seguidos de Pleiss
El segundo periodo empezó con otro triple del de Alaska. Preocupación y miedo a lo que podría hacer. No obstante, Lampe y su fina mano habían encontrado el punto exacto y sumaba cuatro puntos en solo dos ataques. Era la hora de ver lo que sumaba el quinteto B -Tabak no renuncia a la rotación mecánica- Pleiss, Nemanja, San Emeterio, Jelinek (testimonial, 2 minutoa), y Cook. La intensidad defensiva era muy buena, la predisposición al esfuerzo mejor, pero el tercer triple de Oleson, pesadilla, ponía al Barcelona por delante 28-29 mediado el cuarto. Un mate de Rabaseda en contraataque obligó entonces al tiempo muerto de Tabak para ajustar detalles y calmar a sus chicos.
Entonces Pascual ofreció un sorprendente regalo sentando a Huertas, que dominaba el ritmo, y sacando a Jasikevicius, Navarro y Rabaseda de tres. Pleiss se creció. Tomic no acostumbra a encontrar oposición tan arriba. El alemán colocó tres gorros seguidos al croata. En el tercero se señaló falta, lo que calentó la grada. Daba igual. Pleiss punteó un cuarto tiro. En la jugada anterior Tomic había cambiado la defensa con Wallace, cansado del joven center baskonista. Tibor lo solucionó con un dos más uno. Estaban asentados y Nemanja en su octavo punto puso el 37-32. Lástima del triple de Wallace que zanjó la primera parte. 37-35 al descanso. Una cosa estaba clara; las ganas de ganar del Caja Laboral eran muy superiores a las del Barcelona. Ah, Mickael cero lanzamientos a canasta en todo este tiempo.
En la segunda parte despertó el alero exbaskonista. Un triple suyo adelantó al Barcelona, que salió más activado. 39-42, y sin Navarro. Un paso adelante de Nocioni y Lampe devolvió el mando, 43-42. Mucho trabajo aún por hacer. Eran los minutos de los hombres de pelo en pecho. El que flojee, muere. Un lento intercambio de golpes siguó hasta que a tres de final del cuarto salieron San M de dos y Nemanja al cuatro. Quitento de lujo. Un triple desvergonzado de Heurtel, otro del cántabro y Pascual obligado una vez más a pedir tiempo muerto. 53-49. Navarro, que a la chica callando sumaba ya 10 puntos, mantenía a los suyos, El resto parejos, menos Nemanja (también 10 puntos) más que Wallace y Nocioni muy superior a Mickeal. La tensión se podía cortar. A los diez minutos finales se llegó con 57-55 y las espadas en alto; cuando no blandiéndose en una lucha de poder a poder. La Copa es lo que tiene. no hay mañana.
'Dead man walking'
Tabak optó por Cook para dirigir el asalto final. También por Pleiss, en uno de sus mejores partidos. Las defensas se imponían a los ataques. En dos minutos, solo cuatro puntos culés para adelantarse 57-59. A seis minutos para acabarse la semifinal el Caja Laboral seguía sin anotar. Navarro se marchaba a los 15 puntos. 57-62 y peligro mortal con posesión visitante. Y fue Rabaseda el que sentenció a los locales. 'Dead man walking' en el Buesa. Tabak pidió tiempo muerto. Había opción de recibir el indulto presidencial, pero tenía que cursarse pronto. El Baskonia necesitaba un líder más que nunca. 57-65, máxima ventaja de los catalanes tras un parcial de 0-10. Mate de Jawai. el sueño se rompía. Mate de Rabaseda. Adiós. 57-69. Quedaban cuatro minutos para la desesperada, pero esto no es Hollywood. 69-80 y los de Xavi Pascual, sin jugar realmente mejor alcanzan su cuarta final de Copa consecutiva. Ah. Navarro, sin estar bien del todo, 20 puntos.











