Tener una hobby puede ser sumamente enriquecedor para el que lo practica. Lo malo es cuando se lleva a cabo en el lugar del trabajo. En el caso concreto de Francisco Villena, concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Melilla, dio rienda suelta a su afición por la papiroflexia durante un pleno. Estaba tan entregado a su labor, haciendo un barquito de papel, que el edil del PP no se dio cuenta que estaba siendo grabado por las cámaras. Y todo ello mientras se hablaba sobre la situación de creciente pobreza que sufren los habitantes de esta ciudad autónoma. El caso es que era un tema que tampoco debía interesar a muchos compañeros, que aprovecharon ese momento para mandar mensajes por Twitter con sus móviles y tabletas. Todo un ejemplo de entrega y dedicación a sus votantes. Tras ver estas imágenes, seguro que más de uno les retiraría sus papeletas.

