Una mujer achica agua de su vivienda en Arkaute. / I. Aizpuru
Carreteras cortadas
A-4010 en Arrazua Ubarrundia
A-3010 entre Lubiano y Junguitu
A-4301 entre Ibaondo y Yurre
A-4302 en Margarita
A-4314 en Villodas
A-3302 en Trespuentes
A-3322 en Tuyo
N-104 en Elorriga
Las preocupantes previsiones de intensas lluvias se hicieron esperar hasta entrada la noche. Durante toda la jornada no hubo precipitaciones y solo se registraron problemas en Álava, con algunas carreteras cortadas por balsas de agua e inundaciones en viviendas bajas y sótanos como consecuencia del frente que azotó el territorio el día anterior. Los responsables de Seguridad del Gobierno vasco mantuvieron la alerta máxima ante el riesgo de crecidas de los ríos y del caudal de los embalses.
El viceconsejero de Seguridad del Gobierno vasco, Josu Zubiaga, decidió incrementar por la mañana al nivel 1 la situación de alerta del Plan Especial de Emergencias por riesgo de inundaciones, por lo que Euskadi pasó del estado de preemergencia al de intervención. Los pronósticos de lluvia mejoraron a lo largo del día y las previsiones se redujeron de sesenta a cuarenta litros por metro cuadrado.
El Departamento vasco de Seguridad decidió, incluso, reunir la mesa crisis, presidida por el lehendakari Iñigo Urkullu, ante el peligro de que se desbordaran los ríos. Advirtió de la posibilidad de que se produjeran vientos de hasta 120 kilómetros por hora, aunque la mayor preocupación, según indicó la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, fueron los embalses del Zadorra, en Álava, y el de Añarbe, en Gipuzkoa. Así, el río Zadorra vio aumentar su cauce en ocho centímetros por hora, mientras que el nivel del pantano subía medio centímetro. En Añarbe también se desembalsó suficiente cantidad de agua como para poder asimilar precipitaciones que podrían caer de noche o en la madrugada de hoy. Anoche los equipos de emergencia vigilaban con especial atención los ríos Oria y Urumea.
La situación se complicó en carreteras secundarias de Álava, en las que se registraron cortes de circulación por balsas de agua y desprendimientos. También algunas viviendas bajas, sótanos y garajes de localidades alavesas sufrieron inundaciones. Las caídas de árboles causaron cortes de vías en Cantabria.
Dos muertos en Cartagena
Las fuertes rachas y el temporal marítimo afectaron a zonas del sur y el Mediterráneo. Dos hombres de 45 y 67 años fallecieron en Cartagena al caerles encima un muro de dos metros y una niña de 3 años resultó herida en Sevilla al caer una palmera sobre un coche. Varias líneas de tren de alta velocidad tuvieron que ser interrumpidas y algunas carreteras quedaron anegadas por el agua en Andalucía.
Numerosos pueblos asturianos sufrieron también inundaciones en viviendas bajas, locales y sótanos después de que se desbordaran los cauces de varios ríos por las lluvias que prácticamente no pararon durante todo el día. León vigilaba la subida del caudal del río Bernesga mientras que la crecida del Ebro mantenía anoche en alerta a Zaragoza y a varios pueblos navarros.