De Marcos, en un momento del partido./ Efe | Vídeo: Mediapro
El Athletic fue un equipo enchufado durante diez minutos. Luego desconectó, sin ningún jugador que le sostuviera y con cambios que no aportaron nada, y acabó por entregar un regalo a su anfitrión, el manual de cómo se regala un partido en apenas quince minutos. Los dos primeros goles azulgranas y la
expulsión de Laporte llegaron producto de tremendos errores defensivos del Athletic, una carencia que se lleva soportando toda la campaña y a la que no se pone remedio.
En el arranque el Athletic fue un cuadro fresco, con capacidad para dominar y combinar. Llegó el gol de Aduriz. Puro Bielsa. Pases rápidos, profundidad, llegada hasta la línea de gol y centro atrás. Herrera estuvo magnífico en la clarividencia, Iraola en la capacidad para romper y Aduriz en el remate. Suma ya 11 goles el donostiarra, 8 de ellos lejos de San Mamés. Está de dulce. Todo lo que remata va dentro.
Y ahí se acabó el Athletic, que no volvió a rematar hasta el minuto 60. El Levante es un equipo con la coraza dura como un rinoceronte. No se volvió loco con el gol. Hizo lo que mejor sabe: balón para el rival y a esperar. Al descanso se fue con apenas un 38% de posesión. Pero no hay mejor virtud en un equipo que jugar a lo que sabe. Y el Levante fue fiel a sí mismo para remontar.
El Athletic le facilitó el trabajo. Bielsa colocó un centro del campo inédito, con el regreso de Gurpegui a esa demarcación y Muniain de nuevo jugando por dentro. No hubo forma. Iborra y Diop manejaron el partido a su antojo ante una medular rojiblanca que ni creaba ni cortaba. El senegalés, por el que su club pagó 100.000 euros, fue un mariscal que desquició a los rojiblancos. Y no había solución en el banquillo. Bielsa había decidido que el descartado de la convocatoria fuera Iturraspe. Al Levante le faltaban dos piezas básicas, Barkero y Martins, pero aun así tuvo cuajo para superar con holgura a los rojiblancos. En cuanto se vio con uno menos, el argentino
relevó a Muniain, intrascendente una vez más. En su lugar saltó Amorebieta.
Un minuto fatídico
La banda izquierda es un problema en este Athletic. El club no fue a por Monreal cuando estaba a tiro de cinco millones de euros y no encuentra un jugador que ofrezca garantías en ese costado. De Marcos sufrió una barbaridad. Ibai no le ayudó mucho. Nunca encontró en su radar al alemán Chris Lell, que se fue una y otra vez por velocidad. En una de ellas empató con un derechazo que cogió a Iraizoz de rodillas.
El tanto tuvo un efecto muy negativo para los rojiblancos. En un minuto fatídico dos errores les condenaron. Laporte, el mejor hasta entonces, midió mal en el balón aéreo y cuando reaccionó se giró hacia atrás y derribó a Roger. Roja sin discusión. El Athletic estaba con uno menos. Al poco, fue Iraizoz el que la pifió. Hizo lo que se llama una salida a por uvas e Iborra anotó el 2-1.
En la segunda parte, el balón fue totalmente del Athletic, pero era incapaz de finalizar las jugadas. El Levante estaba en su medio. A salir rápido al contragolpe. Roger tuvo el 3-1, desbaratado por Iraizoz en un mano a mano. El Zhar sentenció con un golazo, un rechace mal cerrado. Año nuevo, mismos errores atrás del Athletic. Europa se aleja. El objetivo hasta final de campaña va a limitarse a no sufrir.
Ficha técnica:
3 - Levante: Munúa, Lell, Ballesteros, David Navarro, Juanfran (Nikos, m.68), Diop, Iborra (Juanlu, m.83), El Zhar, Míchel, Rubén y Roger (Ángel, m.72).
1 - Athletic Club: Iraizoz, Iraola, Ekiza, Laporte, De Marcos, Gurpegui, Herrera, Susaeta, Muniaín (Amorebieta, m.45), Ibai (Igor Martínez, m.64) y Aduriz (Llorente, m.76).
Goles: 0-1, m.6: Aduriz. 1-1, m.26: Lell. 2-1, m.45: Iborra. 3-1, m.69: El Zhar.
Árbitro: Paradas Romero (comité andaluz). Amonestó por el Levante a Iborra, Míchel y Rubén y por el Athletic a Aduriz, Ibai e Igor Martínez. Expulsó con roja directa al visitante Laporte (m.43)
Incidencias: partido disputado en el estadio Ciutat de València. ante 17.500 espectadores.