Familiares de Martín, ayer a la entrada del Palacio de Justicia de Barakaldo./ Ruth Quevedo
Los vecinos de Ortuella comenzaron el año con el miedo metido en el cuerpo. Después de una discusión en un establecimiento hostelero de la Avenida de la Estación, Martín V. E., de 37 años, se dirigió hacia su domicilio, situado a escasos metros del local, y volvió armado. «Apenas tuvimos el tiempo justo de cerrar la puerta y escondernos», relataba uno de los testigos, cuando el varón -de etnia gitana- disparó «entre cuatro y seis balas» contra la fachada. Acusado de «intento de homicidio», a última hora de la tarde de ayer quedó «en libertad con cargos». Hasta el momento de la vista oral, deberá acudir al Juzgado de Barakaldo los días 1 y 15 de cada mes, según explicó su abogado.
El suceso tuvo lugar hacia las siete de la mañana. Tras el altercado, el hombre se atrincheró durante más de cinco horas en su casa antes de entregarse voluntariamente a la Ertzaintza, que se preparaba para asaltar la vivienda. Ayer por la mañana fue trasladado al Juzgado de Instrucción número 2 de Barakaldo para prestar declaración.
Martín abandonó sobre las 19.30 horas el Palacio de Justicia junto a más de una treintena de familiares que permanecieron apostados durante la jornada a la entrada de la sede judicial. Mientras el acusado testificaba, su hermana María declaraba a este periódico que «es inocente. Tiene que volver a casa. No ha hecho nada, pero en el pueblo le tienen mucha manía».
Antecedentes
El Departamento de Interior del Gobierno vasco informó que este vecino de Ortuella acumula seis antecedentes por distintos «robos y agresiones». Residentes de la localidad minera apuntaban que se trata de una persona «conflictiva». «¡Ha tenido un montón de follones en los bares, ya le podrían meter (en prisión) para siempre!», expresaba un joven.
El Ayuntamiento de Ortuella, por su parte, confirmó que el pub en el que se registraron los incidentes carece de la correspondiente licencia de apertura, tal y como denunciaron personas del entorno del imputado.