La Audiencia Nacional ha dejado hoy en libertad al etarra Urtzi Gainza un día después de juzgarle por participar en el tiroteo que se produjo en el Alto de Herrera en 2003, hechos por los que la Fiscalía pidió 76 años de prisión para él.
Fuentes jurídicas han informado de esta decisión de la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que obedece a que previsiblemente será absuelto por el tribunal, presidido por el magistrado Alfonso Guevara, de los dos delitos de tentativa de asesinato, otros dos de detención ilegal, uno de tenencia de armas y otro robo de vehículos que le imputaba la fiscal.
Durante la vista oral celebrada entre ayer y el pasado lunes, el etarra aseguró a su defensa que no formaba parte de la banda y que tampoco participó en los hechos, que se remontan al 14 de septiembre de 2003, cuando se produjo un tiroteo con la Ertzaintza en el puerto alavés, en el que murió el miembro de ETA Arkaitz Otazua y resultaron heridos dos agentes.
Según el Ministerio Público, en 2003 el acusado integraba el "comando Ezkaurre" de ETA junto al fallecido Otazua, Asier Mardones y Josune Oña, y los cuatro decidieron tender una emboscada a los ertzainas simulando un accidente.
Indemnizaciones
Además de la pena de cárcel, la fiscal Rosana Lledó reclamó que el acusado indemnice a los ertzainas heridos en el tiroteo con 200.000 y 250.000 euros por las lesiones y secuelas causadas, mientras que la Abogacía del Estado pidió que el acusado pague en concepto de responsabilidad civil 580.000 euros.
En su informe final, la representante del Ministerio Público sostuvo que la declaración incriminatoria que realizó Mardones, ya condenado por estos hechos, es una prueba de cargo suficiente para situar a los otros integrantes del "comando Ezkaurre" en el Alto de Herrera.
Sin embargo, la defensa de Gainza afirmó que los restos de ADN de éste hallados en un pasamontañas y otras pruebas encontradas en el lugar de los hechos responden únicamente a la relación de amistad que existía entre su cliente y Mardones.