Muchos hoteles tratan de seducir a sus clientes con un atrayente mensaje. “Te sentirás como en casa”. Sin embargo, ahora acaba de llegar un establecimiento al que este eslogan le queda como anillo al dedo. Existe en Helsinki, la capital de Finlandia, un recinto inaugurado en 2009 que dispone de una sola habitación. Vamos, sólo para ti y tu pareja. Y como mucho, una tercera persona, que tendrá que conformarse con un sofá si quiere compartir este singular espacio de apenas 30 metros cuadrados.
Situado en el barrio bohemio de Kallio, de ahí su nombre ‘Toilé de Kallio’, enclave recuperado por jóvenes, artistas y bohemios, se presenta como una suite, con una cocina completamente equipada (frigorífico y utensilios incluidos), red wifi y todo tipo de comodidades. Y si no se quiere cocinar, existe una carta de pizzas. Lo que más llama la atención es el cuarto de baño, que en la propia página del hotel se califica como “el más pequeño del mundo”. A saber cómo será.
Sobresale, asimismo, la decoración, estilo vintage, a cargo de Janne Hanninen, uno de los diseñadores gráficos más destacados del país escandinavo. Todo para que el visitante disfrute de las comodidades, e incluso si queda ‘enamorado’ del papel pintado puede adquirir en la web del hotel
(http://www.hotelroom.fi), sólo para “para buena gente”, según reza.
La apertura de esta habitación en Helsinki se enmarca dentro de un proyecto global, en la que se prevé habilitar espacios, individuales, en todos los rincones del mundo. En este sentido, el siguiente hotel de esta iniciativa denominada ‘Hotel Room’, se abrirá en Berlín. Sin fecha para su puesta en marcha.
Ahora mismo, la de Finlandia se oferta por 120 euros la noche, con desayuno incluido. Sin embargo, en función de los días de estancia, el precio disminuye. Un ejemplo, si desea pasar cinco noches pagará 80 euros, la jornada, 400 en total, para dormir y disfrutar en este hotel ubicado en un edificio de 1920, en un antiguo barrio obrero de la capital finlandesa. Además de las comodidades internas, también existen externas, como que el tranvía para justo enfrente de la puerta. Así que ya sabe, si quiere disfrutar de un hotel único, de ser el ‘jefe’ de un establecimiento que tampoco tiene recepción, pasee por la web: tranquilo, está en inglés, no en finlandés.