Entre los cuatro ases del deporte de masas en Estados Unidos -béisbol, baloncesto, hockey y fútbol americano- cualquier debate sobre cuál es más apasionante o más popular se apaga cuando llega la Super Bowl. Más que un evento deportivo, el partido que juegan hoy los Giants de Nueva York contra los Patriots de Nueva Inglaterra (Canal Plus 0.30 horas) habría que situarlo en la categoría de esos días sagrados donde nada hay más importante en el mundo que el acto de reunirse durante horas frente a una pantalla para gritar, comer y beber. Casi el mismo espíritu de Acción de Gracias, sólo que la conversación sosegada en torno a un pavo es arrinconada para dar paso al ambiente visceral de las grandes finales dominadas por una pelota.
Para una legión de personas no hay jornada más excitante. Madonna, bregada en mil batallas en los escenarios, confesó esta semana que cantar en el intermedio era uno de los anhelos que le faltaba cumplir. «Éste es el sueño de una chica del Medio Oeste», señaló. «En mis 25 años de carrera nunca había trabajado tan duro o había sido tan escrupulosa o detallista en los ensayos». La 'reina del pop', cuya mayor actuación en vivo en un programa de televisión fue en Live Aid, en 1985, desempolvará tres de sus éxitos.
Un año más, los récords que rodean la competición están destinados a caer uno tras otro. Los 111 millones de estadounidense que vieron la gran final por el título de la NFL en 2011 podrían ser 115 con la potente cobertura que realizará la cadena NBC. En el resto del mundo otros 100 millones verán el evento en directo. En total serán 19 horas de emisión ininterrumpida en diferentes cadenas, rentabilizadas gracias a los 2,4 millones de euros que cuestan 30 segundos de publicidad durante el choque. Una bacanal para las agencias que han logrado colocar 48 minutos de anuncios a lo largo de la retransmisión.
Según estudios en manos de las empresas que se anunciarán hoy, el 75% de los espectadores verán los anuncios, por lo que las marcas han echado el resto con comerciales destinados a sorprender. Entre los casos más llamativos está la empresa Career Builder, una web de oferta de empleo que decidió gastar el 31% de su presupuesto anual sólo para poder publicitarse hoy. Las tres compañías que más invierten en publicidad en el evento son la multinacional cervecera Anheuser-Busch InBev, Pepsico y General Motors.
El movimiento económico total que genera la Super Bowl en EE UU supera los 7.600 millones de euros, una cifra astronómica para una competición deportiva de un sólo día. La Asociación Nacional de Restaurantes calcula que 12 millones de personas acudirán a bares o restaurantes a ver el partido. Algo similar sucede con los pedidos de comida a domicilio, que se dispararán hasta los 48 millones. Domino's Pizza estimó que entregará 1,2 millones unidades de sus productos, un 30% más respecto a sus ventas en un domingo cualquiera. En medio de tanto circo, todas las miradas estarán puestas en Indianápolis, la ciudad famosa por la carrera de coches de las 500 millas, y que por primera vez acoge el decisivo partido. Será en el Lucas Oil Stadium,donde 70.000 privilegiados pondrán sus gargantas al rojo vivo con el espectáculo más grande del deporte 'made en USA'.