El Euskobarómetro, el estudio sociológico que elaboran expertos de la UPV, ha detectado un significativo incremento del optimismo entre los vascos sobre el final de ETA. Tras el cese definitivo del terrorismo anunciado por la banda el pasado 20 de octubre, el análisis revela que el 68% de los entrevistados son optimistas ante una desaparición definitiva de la violencia, frente a quienes recelan de este diagnóstico. La investigación, difundida esta mañana por su director, Francisco José Llera, descubre que los escépticos sólo representan al 18% de los encuestados y que los pesimistas apenas son un 12% de la población vasca.
El optimismo registra un aumento de 31 puntos en el último año. El electorado del PP afronta dividido el nuevo escenario. Un 38% se declara optimista y un 36%, pesimista. La propia izquierda abertzale consolida su optimismo (89%).
El estudio, que ha sido dado a conocer este mañana en Bilbao, recoge los acontecimientos políticos más importantes registrados en el segundo semestre de 2011 y analiza la coyuntura abierta tras las elecciones generales del pasado 20 de noviembre. Los sociólogos detectan dos cambios sustanciales en el nuevo tiempo sin ETA. Por primera vez aparece una confianza mayoritaria en la voluntad de la banda terrorista de poner fin a la violencia. Asimismo, los entrevistados destacan el gesto de la izquierda abertzale de aceptar las reglas de juego democráticas. En ambos casos predomina la confianza frente a la desconfianza.
Desconfianza hacia el Gobierno de Patxi López
Por otra parte, el Euskobarómetro evalúa la valoración que conceden los vascos al Gobierno de Patxi López. De nuevo, suspende y no logra vencer las desconfianzas con las que fue saludado el Ejecutivo del PSE desde su arranque. En este análisis, los promotores del estudio señalan dos claves. El Gabinete socialista se queda lejos del aprobado, con un 3,8 de nota en una escala del 0 al 10. Sin embargo, esa puntuación mejora en tres décimas el resultado logrado en el primer semestre del año –un 3,5–, según el estudio. Los expertos consideran que aún es pronto para confirmar si se trata de un hecho coyuntural o de una tendencia en la recta final de la legislatura.
El Gobierno vasco del PSE, apoyado por el PP, no consigue despojarse de la desconfianza. La opinión pública sigue expresando poca confianza ante la capacidad del Ejecutivo para resolver los problemas del país, en una valoración que está condicionada por la gravedad de la crisis económica, según los autores del documento. En concreto, la desconfianza predomina en todos los electorados; desde el mínimo del 63% del PP hasta el máximo expresado por Amaiur, con un 94%. Sólo los socialistas le otorgan confianza (un 60%), aunque ese porcentaje cae con respecto al anterior análisis.
Pese a la falta de confianza, la posibilidad de un adelanto electoral divide seriamente a los encuestados. El 43% es partidario de agotar la legislatura, mientras que el 42% prefiere la convocatoria de elecciones anticipadas. La primera opción es esostenida de forma mayoritaria por los votantes del PSE, PP, EB y los abstencionistas. La segunda, por los simpatizantes de Amaiur y del PNV.