Los aficionados de uno de los equipos han invadido el campo de fútbol en Egipto y se ha desatado la trifulca. / Al Jaazera. /Youtube
Unas 70 personas han muerto y otras 300 han resultado heridas este miércoles después de que seguidores de dos equipos de fútbol se enfrentasen al término de un partido en la ciudad egipcia de Port Said, en el noreste del país, ha informado la televisión estatal. También ha anunciado que el recién elegido Parlamento egipcio ha decidido la suspensión del campeonato y que mañana celebrará una sesión extraordinaria para discutir la violencia desatada, que amenaza con tensar más aún la delicada situación social y política por la que atraviesa el país norteafricano
El delegado del Ministerio de Sanidad en Port Said, Helmy Ali al Atny, ha asegurado en declaraciones a Efe que ha constatado al menos 35 fallecidos y una cincuentena de heridos en varios hospitales de la ciudad. Sin embargo, ha señalado que es difícil precisar aún el número de víctimas debido a que los heridos y fallecidos se han trasladado a diferentes centros sanitarios.
La trifulca comenzó al término de un partido entre los equipos Al Masry y El Ahly, la mejor escuadra del país, que terminó con el resultado de 3-1 favorable a los primeros. Los seguidores del Masry invadieron el campo y corrieron tras los jugadores del equipo visitante, lo que derivó en un enfrentamiento entre las dos hinchadas.
"Las fuerzas de seguridad nos han abandonado, no nos han protegido", ha relatado uno de los jugadores del Masry, Mohamed Abou-Treika, en una llamada a la televisión del equipo. "Un seguidor acaba de morir en el vestuario, delante de mí", ha añadido.
Otro de los jugadores, Mohamed Barakat, ha confirmado que "varias personas han muerto". "Estamos viendo cadáveres, No hay fuerzas de seguridad o personal del Ejército para protegernos", ha lamentado.
El viceministro de Sanidad egipcio, Hesham Sheiha, ha explicado a la televisión estatal que la mayoría de los heridos presentan contusiones y cortes. Sheiha, citado por la agencia Reuters, ha calificado de "desafortunado" el incidente.
Un aficionado que se encontraba en el estadio, en este sentido, ha explicado que antes del partido el ambiente era "bueno", pero que cadav vez que el Al Masri marcaba un gol, se producía una invasión de campo por parte de los aficionados locales. Del mismo modo, cada tanto provocaba que los hinchas del cuadro propietario del estadio amenazasen a los 'ultras'.
Según el testimonio de este seguidor, los hinchas del Al Masri volvieron a saltar al césped cuando acabó el duelo y persiguieron camino del vestuario a alguna de las estrellas del Al Ahly, como el egipcio Mohamed Abutrika, ante la impotencia de los agentes de policía presentes. Y es que desde la revuelta del año pasado, en la que cayó el régimen de Mubarak, muchos partidos se han disputado sin apenas presencia de Fuerzas de Seguridad, informa un periodista de 'Al Jazeera' presente el campo de fútbol.
Y los pocos agentes presentes se han visto desbordados cuando los radicales del Al Ahly, más conocidos como los 'Diablos Rojos', han respondido a los ataques. De hecho, estos 'ultras' se han enfrentado con frecuencia a las fuerzas de seguridad egipcias en las protestas que han sacudido en los últimos meses la plaza Tahrir de El Cairo.