La niebla jugó una mala pasada a dos montañeros federados cuando estaban a punto de hacer cumbre en el monte Anie (2.507 metros), en el Pirineo francés. En el descenso no hallaron el camino y tuvieron que pasar la noche a la intemperie, resguardados por «cuatro ramas» de pino. «Hemos pasado muchísimo frío, solo queríamos que amaneciese», señaló uno de ellos. Con el nuevo día lograron encontrar la carretera y un vehículo les recogió en perfecto estado de salud en Belagua.
J.I. G.M., de 54 años y natural de Barrika (Bizkaia) y Fernando García de Galdeano, de 24 años y natural de Villaba (Navarra) nacieron ayer de nuevo. El sábado hacía buen día y se decidieron a subir el Anie desde el aparcamiento de las pistas de esquí de Belagua, donde dejaron el coche. «Nos faltaban 50 metros para la cima y decidimos dar media vuelta porque se borraba nuestra huella. De repente se nos echó la niebla», declaró García de Galdeano a 'El Diario de Navarra'. En el descenso fueron a buscar los esquís que habían dejado en la base de la montaña, pero no los encontraron. El montañero más veterano se conoce la zona «casi de memoria», pero al sentirse perdido llamó a Emergencias de Navarra. Pensando que se hallaban en la vertiente francesa del Anie, comunicó que «iríamos a una cabaña en Laberouat, en Lescun». Eran las 17.02 horas del sábado. La luz se fue poco después y tuvieron que prepararse para pasar la noche al raso. Mientras, bomberos de Pau enviaron dotaciones al refugio, pero la cabaña donde dijeron que irían se encontraba vacía. Los montañeros se habían perdido en el 'karst' de Larra. «Preparamos una especie de cobertizo con cuatro ramas para esperar a que saliera el sol. Ha hecho muchísimo frío: - 6 ºC». Intentaron dar alguna cabezada, pero fue «casi imposible». Fernando García de Galdeano pasó las horas «pensando en mi familia y mis amigos». En ningún momento se les pasó por la cabeza que morirían. «Estábamos tranquilos. Sabíamos que no nos íbamos a quedar allí y que a la mañana siguiente saldríamos». Apenas hablaron entre ellos. Contaron hasta los segundos para que saliese el sol. «Solo queríamos que amaneciera para encontrar el camino». Y así fue. Entre tanto, equipos de rescate de Francia y España les buscaban desde primera hora de ayer, ellos se pusieron en marcha y advirtieron por un cartel «que estábamos en Larra-Belagua». Llegaron hasta la carretera, les recogió un coche y de camino al aparcamiento de Belagua «nos encontramos con la Policía Foral».