El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres del País Vasco, con 1.175 diagnósticos al año y una tasa de incidencia de 84,8 casos por 100.000 personas. También es el tumor con mayor mortalidad en la CAV, con una media de 295 fallecimientos años. Pero, por encima de estos datos, destaca la tasa supervivencia relativa a los 5 años, que es del 87,4% y roza el 100% cuando el cáncer es detectado en su fase más incipiente.
Si se diagnostica a tiempo, la perspectiva es realmente positiva. Este es el mensaje que se ha reiterado en la presentación del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebrará el miércoles. La detección precoz es un factor de gran importancia, ya que permite llevar a cabo tratamientos más eficaces y menos agresivos, lo que se traduce en mayores tasas de supervivencia y mayor calidad de vida.
Euskadi cuenta desde 1995 con el Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama, que consiste en la realización de mamografías, inicialmente a mujeres de entre 50 y 64 años de edad, ampliado en 2006 a todas aquellas mujeres de entre 50 y 69 años, unas 85.000 en Gipuzkoa. Desde hace una semana este programa se ha extendido a mujeres de 40 y 49 con antecedentes, según ha anunciado el consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, en una rueda de prensa que ha acogido al mediodía la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Según los datos que maneja Sanidad, en Euskadi hay 170.000 mujeres empadronadas de esa franja de edad. Osakidetza contactará en los dos próximos años con ellas, primero por carta y a continuación por vía telefónica, para identificar a aquellas con antecedentes familiares de cáncer de mama de primer grado.
Bengoa ha señalado que, aunque pueda parecer contradictorio, en este caso “más no siempre es mejor”, y ha citado un estudio realizado por Osteba, el Servicio de Evaluación Sanitaria del Gobierno vasco, que concluye que la evidencia científica disponible sobre los efectos del cribado generalizado del cáncer de mama en mujeres menores de 50 años no es concluyente, y que es discutible que los beneficios del cribado generalizado superen a los inconvenientes que conlleva.
Por eso, el departamento realizará un cribado selectivo, que cuenta con el respaldo de una prueba piloto en la que han participado 719 mujeres, de ellas 202 guipuzcoanas. 44 de ellas, 14 guipuzcoanas, aseguraban tener antecedentes familiares de primer grado y 38 ellas ya se habían realizado mamografías. El objetivo es que estas mujeres que ya se someten a controles médicos consten en el programa de cribado de Osakidetza y, sobre todo, comenzar a controlar a ese 15% con antecedentes de riesgo.
Precisamente, la presidenta de Katxalin, Txaro Beobide, recalcó la importancia de someterse a estas pruebas y animó a todas las mujeres a las que han diagnosticado un tumor de mama a que contacten con la Asociación de Mujeres Afectadas de Cáncer de Mama y Ginecológico de Gipuzkoa.
Katxalin ha organizado una serie de actos para esta semana. El miércoles, a partir de las 17.00 horas, el salón de actos del Oncológico acogerá una serie de ponencias que versarán, entre otros temas, de la valoración de la incapacidad laboral o los beneficios del acompañamiento psicológico. El jueves, a las 12.00 horas, en los jardines de Alderdi Eder se elaborará un gran lazo humano para solidarizarse con las afectadas.