El PSE considera que la decisión de la Diputación de Bizkaia de impugnar el proyecto de Ley de Cajas ante la Comisión Arbitral de Euskadi por una supuesta invasión competencial persigue exclusivamente retrasar la aprobación de la norma y, de esta forma, mantener su "sobrerepresentación" en los órganos de dirección de las entidades financiera.
El portavoz del PSE, José Antonio Pastor, ha interpretado así la decisión de Bizkaia y ha subrayado que "los mismos que dicen defender el derecho a decidir tratan de impedir que el Parlamento decida sobre una norma tan importante y de torpedear el acuerdo político sobre la fusión de las cajas. Un acuerdo que la decisión irresponsable de Bilbao pone cuando menos en entredicho".
Pastor ha negado rotundamente que la Ley de Cajas invada competencia alguna de las diputaciones Forales y ha argumentado que "estamos ante un conflicto inventado. Y tampoco es cierto que el recurso ante la Comisión Arbitral no afecta el recurso a la fusión de las cajas porque sí lo hace y, de hecho, nos vamos a encontrar con un disparate jurídico y político". "Y es que las cajas vascas celebrarán sus asambleas en marzo para elegir a los representantes al consejo de administración de Kutxa Bank, y van a poder elegir a representantes de partidos que ya no tienen representación institucional en Gipuzkoa o que no tienen la mayoría institucional en este territorio", ha señalado.
Repetir asambleas
Para el dirigente socialista esta situación obligará por lo tanto "a repetir dichas asambleas y renovar el consejo de administración de Kutxa Bank" y resulta pertinente preguntar al PNV y los presidentes de las cajas su opinión sobre la decisión de Vizcaya. Y ha recordado que el PNV no puso reparos en materia competencial este lunes cuando se presentó el proyecto en el Parlamento. "¿Quién manda en el PNV? ¿Qué es lo que está defendiendo el PNV? ¿Los intereses generales del país y las cajas o el blindaje de su sobrerepresentación en las asambleas de las cajas que desea mantener a toda costa?", ha preguntado.
Y el propio portavoz del PSE ha respondido. "Esto tiene un objetivo muy determinado: retrasar la aprobación de la ley para que las asambleas que se celebrarán previsiblemente en marzo se hagan todavía con la actual representación en la que hay una clarísima sobrerrepresentación del PNV. Es una medida en clave partidista y egoísta". "Es un acto de filibusterismo político que busca sólo blindar el poder artificial que el PNV tiene actualmente en algunas de las asambleas de las cajas vascas", ha añadido.
Menos contundente ha sido el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda. Barreda ha dicho "no saber el interés del PNV en retrasar el proyecto de Ley de Cajas" y ha considerado que no existe argumento jurídico alguno para sustentar que esta norma invade las competencias estatutaria y legamente reconocidas a las diputaciones. "Estamos ante una decisión estrictamente política, no sabemos qué interés tiene el PNV de retrasar, complicar el proceso de fusión y enredar en este tema", ha concluido.
"Contrapoder"
El presidente del senado, Javier Rojo, ha acusado al diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, de actuar como "un contrapoder" del Gobierno vasco, algo que considera que "no es correcto, por no llamarle desleal". En declaraciones a Radio Euskadi, Rojo se ha referido, de esta manera, al recurso que presentará la Diputación vizcaína contra el proyecto de Ley de Cajas.
A su juicio, resulta "bastante poco entendible" la actitud que mantiene la institución foral, a quien ha reprochado que "desde el minuto uno nunca reconocieron" al Ejecutivo de Patxi López. "Es un contrapoder que se ha querido plantear desde la Diputación de Bizkaia y eso no es correcto, por no llamarle desleal desde el planteamiento que tienen que hacer las instituciones, que tienen que compartir, coordinar y mantener la posición, pero, al final, teniendo muy claro que hay que buscar el bien común y el acuerdo", ha añadido.
En ese sentido, ha insistido en que la Diputación vizcaína ha planteado "un pulso" al Gobierno vasco que Javier Rojo no comparte porque, según ha dicho, "lo que no puede ser es que lo que hoy es malo, mañana termine siendo bueno". Desde ese punto de vista, ha señalado que la institución foral deberá "asumir su responsabilidad", ya que el Gobierno que hay actualmente es porque "la mayoría de los vascos lo pusimos democráticamente, igual que pusimos a otros gobiernos en otros momentos y nadie los cuestionó".