La calle Autonomía, abarrotada por miles de personas. / Foro: Jordi Alemany | Vídeo: Borja Agudo
Bildu y Aralar, junto a organizaciones sociales como Lokarri y sindicatos nacionalistas, se han manifestado manifestaron ayer en Bilbao para mostrar su rechazo a la sentencia dictada por la Audiencia Nacional que condena a diez años de cárcel al exportavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, y al exsecretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga; así como a otros dirigentes de la izquierda abertzale, al considerar que actuaron como dirigentes de ETA al tratar de reconstruir la formación ilegal a través del proyecto 'Bateragune'.
Unas 20.000 personas participaron en la manifestación, que salió desde la calle Autonomía de Bilbao. Al frente de la misma, marcharon furgones de la Ertzaintza encargados de la seguridad. La manifestación concluyó con la lectura de un comunicado y de una carta del exportavoz de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi.
Carta de Otegi
El exportavoz de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi, advierte de que existen "poderosas fuerzas en los ámbitos del Estado que manejan una agenda" que tiene como "único objetivo impedir la paz" y señala que, con la sentencia del 'caso Bateragune', pretenden "impedir que en las próximas semanas y meses demos pasos, que, en consonancia con la nueva estrategia adoptada, afiancen el nuevo escenario en Euskal Herria".
Otegi señala que no van a permitir que se impida en el futuro se sigan dando "pasos". A su juicio, hay "poderosas fuerzas instaladas en los diferentes ámbitos del Estado" que "manejan una agenda" que busca "impedir la paz" y cree que el objetivo que se persigue es "recuperar escenarios de confrontación armada".
No obstante, asegura que no van a conseguir impedir que se materialicen "nuevos pasos de carácter definitivo e irreversibles". "Porque sí, señores López, Ares, Rubalcaba...La Paz no viene ni vendrá a Euskal Herria de la mano del inexistente Estado de Derecho español, sino de la mano de quienes reivindican el Derecho a ser Estado del pueblo vasco", ha añadido.
Concentración
El diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano; los abogados Jone Goirizelaia e Iñigo Iruin; el dirigente de Alternatiba, Oskar Matute; el secretario general de EA, Pello Urizar; la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide; la secretaria de organización de Aralar, Rebeka Ubera; el histórico de ETA, Eugenio Etxebeste; y el dirigente de la izquierda abertzale, Rufi Etxeberria; entre otros, participaron en la manifestación que llevó como lema 'Epaiketarik ez, zigorrik ez. Aterabide demokratikoak orain' - 'No más juicios, no más condenas, soluciones democráticas ya'.
En la concentración, en la que se vieron muchas ikurriñas, banderas de apoyo a los presos de ETA y banderas de Navarra, tampoco faltaron insignias de apoyo a Kukutza. Además, los participantes lanzaron gritos a favor de la "amnistia" y la "independencia".
Los convocantes califican de "condena para el proceso democrático" la sentencia de 'Bateragune' y denuncian que el Estado español pretende con la sentencia "imposibilitar el cambio estratégico iniciado", pero advierten que "no lo conseguirán", ya que responderán "profundizando en el camino emprendido". A juicio de estas agrupaciones se necesita de "unidad de fuerza de una respuesta en clave de pueblo a Madrid", por lo que abogan por "responder de forma aglutinante a la brutalidad de la sentencia y a todos los intentos de boicot".
Declaraciones antes de la marcha
El secretario general de EA y dirigente de Bildu, Pello Urizar, afirmó que la sentencia del 'caso Bateragune', por el que han sido condenados, entre otros, Arnaldo Otegi, y Rafa Díez Usabiaga, "quiere entorpecer el proceso de paz y normalización política". Aseguró que, "por desgracia", esta manifestación es una "repetición" de la que se hizo hace dos años en San Sebastián, una semana después de las detenciones de los ahora condenados. "En aquel momento decíamos que no eran detenciones contra una persona, sino que eran detenciones contra unas ideas y un proceso que se estaba iniciando, un proceso de paz y hacia la normalización política y podemos decir que estamos, de nuevo, en la misma tesitura", ha añadido.
Urizar indicó que la sentencia contra Otegi, Díez Usabiaga y el resto de condenados "quiere entorpecer el proceso de paz y normalización política". "La sociedad vasca no lo ve así, tiene clarísimo que esas personas apostaron en su día por hacer una reflexión que culminase en un escenario diferente al que llevamos viviendo en Euskal Herria en los últimos 30 ó 40 años, y apostaban por un escenario donde la normalización política y la paz fueran realidad".
La portavoz de la izquierda abertzale, Maribi Ugarteburu, denunció la "injusta y rancia" sentencia del caso Bateragune y añadió, por otra parte, que la decisión del colectivo de presos de ETA (EPPK) de sumarse al acuerdo de Gernika "afianza aún más la apuesta por vías democráticas". Señaló que en esta marcha se han unido agentes políticos, sociales y "de toda índole", en definitiva, una "mayoría social que se va articulando en algo consistente y con futuro y con presente".
En este sentido, destacó el "gran calado" que tiene la adhesión del colectivo de presos de ETA al acuerdo de Gernika. A su juicio, "afianza aún más esta apuesta por las vías democráticas y por las soluciones integrales para este país, basadas en el respeto absoluto a todos los derechos civiles y políticos". Asimismo, el portavoz de Batasuna y dirigente de Bildu, Oskar Matute, aseguró que la postura del colectivo de presos de ETA (EPPK) es un "aval" a la "hoja de ruta" del Acuerdo de Gernika y es una "magnífica noticia".
Continuar el camino a la paz
Por su parte, tras conocer la sentencia, el exportavoz de Batasuna Arnaldo Otegi realizó un llamamiento a la izquierda abertzale para que "nadie abandone" el camino emprendido porque van a "ganar", a través de su cuenta en la red social Twitter.
Mientras que el exsecretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, confía en que el Tribunal Supremo pueda corregir una decisión "a todas luces injusta en términos jurídicos y que en términos políticos es una noticia tremendamente negativa para el clima político y social que se está viviendo en este país".