El álbum es el tercero que el artista catalán centra en la adaptación de poetas y el primero después de 'Balmoral' (candidato a los Grammy en 2008 y uno de los diez mejores discos de la historia del rock español) y de la gira del treinta aniversario, con la que ha actuado durante los dos últimos años por toda España y que concluirá en breve (el próximo día 30 recalará en la localidad vizcaína de Durango). El objetivo de Loquillo pasa ahora por preparar la siguiente serie de conciertos basados en su nuevo trabajo.
Tal y como exige el repertorio de 'Su nombre era el de todas las mujeres', esta gira se desarrollará esencialmente en teatros y, a la instrumentación tradicional de sus conciertos se añadirá una sección de cuerda. El disco reúne una decena de canciones y, como el mismo Loquillo lo define, es un trabajo "de equipo" en el que, aparte de Luis Alberto de Cuenca, han participado el compositor Gabriel Sopeña y el prestigioso productor Jaime Stinus, que se ha encargado de conferirle un sonido único e inusualmente guitarrero para tratarse de una obra dedicada a un poeta. Este trabajo es la continuación lógica de 'Balmoral' y con él Loquillo confirma que disfruta de una etapa de madurez caracterizada por la plenitud vocal y creativa. Durante la gestación de 'Su nombre era el de todas las mujeres', el artista catalán y el poeta madrileño, quien fue director de la Biblioteca Nacional y secretario de Estado de Cultura, han demostrado una gran complicidad y sintonía mutua, unidos como están por su carácter controvertido y la modernidad y contemporaneidad de sus respectivas obras.


