El lehendakari no respondió al comunicado que ETA difundió el pasado 5 de septiembre, tarea que delegó en el consejero de Interior, Rodolfo Ares. En cambio, ayer rompió su silencio para recordar que el anuncio de la banda terrorista de que «mañana no asesinará a nadie» representa un «triunfo» y «una conquista de la libertad», aunque dejó claro que «no es el comunicado esperado» por la sociedad vasca.
Patxi López reconoció que la declaración de ETA representa un «pequeño paso adelante», pero advirtió a la cúpula terrorista de que el «Estado de Derecho se va a mantener firme» si lo que se propone es «tutelar» las decisiones de los partidos políticos y las instituciones democráticas, «como viene a decir en su comunicado». «ETA ha empezado a asumir que su final es inevitable, pero es evidente que no ha anunciado el final definitivo -denunció el jefe del Ejecutivo de Vitoria-. Ya no valen medias tintas. Sólo hay un camino: poner fin al terrorismo para siempre».
La intervención de López incluyó algunos guiños a la izquierda abertzale, pero desde una posición de «prudencia, responsabilidad y firmeza» que se justifica por el recuerdo de «frustraciones» anteriores, alimentadas por anuncios de alto el fuego que siempre acabaron con un atentado. «Y es que el tiempo de las treguas condicionadas ha pasado», recalcó el lehendakari socialista. La decisión de ETA, admitió, «nos acerca más a la paz»; y es atribuible no sólo a la «firmeza democrática» y a la presión social contra la violencia, sino también a los esfuerzos desplegados durante los últimos meses «por los colectivos que tradicionalmente le han brindado su apoyo». No obstante, a los miles de ciudadanos que se congregaron el pasado sábado en Bilbao para reclamar el acercamiento de los presos a Euskadi, el jefe del Gobierno vasco les formuló una clara exigencia: «Si de verdad apuestan por la política -declaró-, que le nieguen a ETA cualquier condición de agente político, porque nunca la tendrá».
Recorrer el camino
Más adelante recordó a los dirigentes de la ilegalizada Batasuna que el retorno al juego de los partidos es factible para quienes «hayan decidido abandonar la connivencia con la violencia y apostar por la política». Ahora bien, insistió en que «son ellos», en referencia a los miembros de la izquierda abertzale, «los que tienen que recorrer el camino en esa dirección, asumiendo las normas e instituciones democráticas».
Según Patxi López, «el mensaje» que la sociedad debe enviar a ETA es que sólo hay una salida para la organización: «asumir el Estado de Derecho». Por eso, reclamó a las formaciones radicales que persuadan a la cúpula terrorista de que debe renunciar por completo «a conseguir ningún objetivo político con su final». «ETA -prosiguió- no es el guardián ni de la democracia ni del pueblo vasco; es por el contrario, quien sistemáticamente lo ha atacado».
El jefe del Ejecutivo autónomo recalcó a Batasuna y ETA que los ciudadanos ya están cansados de especular con la pacificación. «Ya no se conforman con respiros bajo vigilancia. Queremos respirar a pleno pulmón, sin la tutela de nadie». Y para no dejar dudas añadió: «Nada le debemos a ETA: son ellos los que nos deben poner el cierre a décadas de sufrimiento, destrucción y deterioro de la convivencia».
Patxi López dejó entrever, no obstante, un resquicio para «la esperanza», pues «cada día sin atentados y sin extorsiones es un día ganado para la libertad». Aunque el alto el fuego es «insuficiente», reiteró, ciertamente puede haber infundido ánimo a «muchos ciudadanos y ciudadanas» hartos de la violencia. A pesar de ello, recomendó «cautela y responsabilidad» frente al comunicado de lla banda. «Como lehendakari de Euskadi no voy a permitir que un grupo terrorista pretenda vigilar o decidir nuestro futuro político».