El ex director de la papelera Pastguren, en Zalla, Antxon Perea Ruiz de Larramendi ha asegurado que no le correspondía a él adoptar medidas para evitar el vertido de lixiviados procedentes de un antiguo vertedero. Durante el juicio celebrado hoy en el Juzgado de lo Penal número 2 de Barakaldo, el Ministerio Fiscal ha mantenido la petición de dos años de prisión para Perea por un delito contra el medio ambiente por varios vertidos contaminantes al río Cadagua, mientras que la defensa ha solicitado su absolución.
La Fiscalía considera probado que en agosto y septiembre de 2005 se produjeron tres vertidos al río Cadagua procedentes de los lixiviados de un vertedero de la empresa y que ésta no adoptó las medidas correctoras que se le habían exigido para evitar que los residuos líquidos del vertedero llegaran al cauce del río. Por su parte, la defensa del ex director ha señalado que su cliente era el director de producción y que no le correspondía a él adoptar medidas para evitar la emisión de lixiviados del antiguo vertedero, que había pertenecido a Papelera Española, sino a sus superiores.
Durante su declaración, el ex director, que estuvo en el cargo desde 1999 hasta 2006, ha explicado que en 1999 Pastguren se hizo cargo de la antigua Papelera Española y se amplió el vertedero porque el antiguo estaba saturado. Ha asegurado que ese nuevo vertedero está impermeabilizado y que los lixiviados que se generan son tratados en la propia empresa con el resto de aguas industriales antes de llevarlos a la estación depuradora de aguas residuales situada en el municipio de Güeñes.
Asimismo, ha dicho que todos los residuos producidos en la empresa son tratados por gestores autorizados y que los lixiviados pudieron originarse en el antiguo vertedero, y que el Gobierno vasco era conocedor de la situación en la que se encontraba este vertedero. En declaraciones a los medios, el abogado del acusado, Joanes Labayen, ha afirmado que "el Gobierno vasco conocía que había un vertedero viejo" y que, en su momento, se estimó que si se obligaba a Pastguren a invertir para sellar el antiguo vertedero "la empresa es inviable y 300 trabajadores van a la calle".
Vertidos leves
Sin embargo, la fiscalía sostiene que no hay dos vertederos diferenciados, sino un único vertedero y que no se adoptaron las medidas correctoras exigidas por el Gobierno vasco para evitar que los lixiviados llegasen al cauce del arroyo de La Jara y al río Cadagua. El abogado ha manifestado que no niegan la existencia de esos vertidos, pero ha asegurado que, según todos los informes, fueron vertidos leves, por lo que no entiende que se haya llegado a la vía penal cuando deberían haberse tratado como una infracción administrativa.
Durante el juicio, el entonces responsable de la delegación territorial del departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco ha dicho que fueron vertidos "ocasionales", en los que se detectaron la presencia de metales pesados, "incompatibles con la vida en el río". Agentes del Seprona han señalado que en una inspección en abril de 2006 se comprobó que la puerta del vertedero estaba abierta y que se habían realizado vertidos recientemente, y se detectó la presencia de lixiviados que producían una alteración perjudicial en las aguas del arroyo de La Jara.