Los magistrados de la sección cuarta de la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional han condenado a Iker Aguirre Bernadal a cinco años de cárcel por colaboración con ETA y otros tres años más por falsificar el Documento Nacional de Identidad y permisos de conducir. Aunque lo han absuelto de los delitos de conspiración para cometer estragos terroristas y de pertenencia a organización terrorista de los que le acusaba el Ministerio Fiscal, ya que no considera probado que entrara en España desde Francia con el objetivo de recopilar información sobre la 'Copa América' de vela para realizar una campaña de atentados de verano en la costa levantina, tal y como sostenía la Fiscalía.
Aguirre fue detenido el 25 de enero de 2007 por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en la localidad de Port Bou (Gerona) cuando se disponía a pasar de Francia a España en un tren, dirección a Cartagena (Valencia). En el momento de su detención, portaba seis documentos de identidad falsificados, una Visa Electrón, una tarjeta sanitaria europea y 3.047 euros. Además en una mochila llevaba seis CDs y "numerosos folios, redactados en castellano y euskera con dibujos y esquemas que versaban sobre la composición de artefactos explosivos", según recoge la sentencia dada a conocer hoy.
Cuatro días después, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretó prisión sin fianza para Aguirre por un presunto delito de pertenencia a banda armada, conspiración para estragos y asesinato terrorista y falsificación de documentos. Finalmente los magistrados han condenado al acusado a cinco años de cárcel y una multa de 18 meses por colaboración con organización terrorista y otros tres años más y una multa de 36.500 euros por falsificar el Documento Nacional de Identidad y permisos de conducir
Los jueces toman como base los datos obtenidos del material informático incautado, de donde se extrae "un texto que sólo puede corresponder a una persona que está íntimamente relacionada con la organización terrorista ETA, porque no hace más que estimular y enaltecer una de las formas de lucha preconizadas por dicha organización". Además, los folios escritos en castellano y euskera versaban "sobre la clarificación de explosivos deflagrantes y detonadores de alta potencia, composición de explosivos caseros de nitrato de amonio y de otros componentes, eran de fácil confección y baratos, consiguiendo amplificar el poder de la explosión".
Copa América
Asimismo los magistrados han absuelto a Aguirre de los delitos de conspiración para cometer estragos terroristas y de pertenencia a organización terrorista de los que le acusaba el Ministerio Fiscal. La sentencia, de la que ha sido ponente la juez Angela Murillo, sostiene que no existe ninguna prueba que ratifique estas acusaciones y subraya que la única que llevó el Ministerio Público a la vista oral, la declaración prestada por Aguirre ante la Policía en la que reconocía sus intenciones, fue negada por el procesado y no fue ratificada por los agentes que participaron en los interrogatorios, ya que "no fueron propuestos como testigos" por el fiscal. De esta manera, explica que "las declaraciones que se dicen prestadas por Iker Agirre en las dependencias policiales no tienen más valor que la de una simple denuncia, que no llega a constituir, ni tan siquiera, un indicio de signo incriminatorio contra el procesado".