La agencia de 'rating' Moody's ha cambiado de «estable» a «negativa» la perspectiva de la calificación 'AAA' del País Vasco y de las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa para sus emisiones de deuda a largo plazo, como consecuencia «del rápido deterioro previsto del presupuesto corriente y de los indicadores de deuda de la comunidad autónoma y las diputaciones forales en 2009-2010», según anunció ayer en un comunicado.
En un informe elaborado por su analista para Euskadi, Marisol Blázquez, explica que el mantenimiento de la triple A para las tres administraciones calificadas (Álava no lo ha sido) se apoya en su elevado grado de autonomía fiscal sobre una amplia variedad de tributos, así como en la relación «sumamente estrecha» entre las diputaciones y el Ejecutivo autonómico, que se formaliza a través del Consejo Vasco de Finanzas Públicas y los «mecanismos de solidaridad que existen» entre ellas.
Sin embargo, el cambio de perspectiva a «negativa» se basa en que mientras en los últimos años estas administraciones han presentado «muy buenos resultados financieros», lo que les ha permitido regularmente bajar los ratios de deuda sobre ingresos corrientes, desde 2008 «el entorno económico restrictivo ha afectado a la recaudación de los tributos concertados, haciendo que se incremente el endeudamiento para financiar sus inversiones».
De cara al futuro, Moody's se centrará «en las medidas adoptadas para hacer frente adecuadamente en el tiempo a los desequilibrios presupuestarios actuales», y verificará si las mismas «contribuyen a reducir la necesidad de recurrir al endeudamiento a medio plazo». La agencia «valoraría positivamente todo ingreso recurrente que pudiese contribuir a reducir el recurso al endeudamiento en el futuro», aunque reconoce que el «difícil entorno económico podría impedir que las entidades vascas recurran a su amplia capacidad recaudatoria, lo que reduciría su margen de maniobra en el futuro».
La agencia estadounidense también ha cambiado de «estable» a «negativa» la perspectiva sobre el 'rating' triple A del Consorcio de Transportes de Vizcaya como consecuencia directa de la modificación sufrida por la Diputación foral vizcaína.
Tanto el Gobierno vasco como las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa se mostraron satisfechas por mantener su calificación 'AAA' y restaron importancia al cambio de perspectiva anunciado por Moody's. Fuentes del Ejecutivo autonómico ejemplificaron la variación como pasar «de matrícula de honor a sobresaliente».