El consejero de Interior, Rodolfo Ares, ha tachado de "inaceptables e intolerables" las acusaciones "sin pruebas" contra las Fuerzas de Seguridad en la muerte del etarra Jon Anza, que a su juicio parten de "ETA y su entorno" y "sólo benefician" a la banda terrorista. Ares ha participado esta mañana en Bilbao en la presentación del informe anual sobre víctimas de la violencia de género, en el que también se ha referido al militante de ETA Jon Anza, cuyo cadaver apareció en una morgue de Toulouse tras varios meses desaparecido.
El consejero se ha mostrado molesto por las acusaciones vertidas por la izquierda abertzale y los familiares de Anza, que consideran que se ha tratado de un caso de "guerra sucia" atribuida a las Fuerzas de Seguridad españolas y "amparado" por Francia. Señalan, además, a Alfredo Pérez Rubalcaba como el responsable de lo ocurrido. "Me parecen inaceptables e intolerables unas acusaciones contra la Policía y especialmente contra el ministro del Interior, sustentadas en versiones difundidas por ETA o su entorno y que sólo benefician a ETA", ha resaltado Ares. A su juicio, "no se puede tolerar que alguien acuse de asesinos al Gobierno, a la Policía o al ministro del Interior, sin pruebas".
Frente a las teorías conspirativas, Ares ha mostrado su plena confianza en las pesquisas que lleva a cabo Francia para desvelar lo ocurrido al etarra. "Estoy seguro de que la investigación que está realizando la fiscalía y la policía francesa esclarecerán los hechos, y todos deberíamos aceptar el resultado de estas investigaciones en las que, estoy seguro, prevalecerá la verdad", ha sentenciado.
Manifestación en San Sebastián
Rodolfo Ares ha anunciado hoy que su Departamento remitirá a la Audiencia Nacional el atestado sobre la manifestación celebrada ayer en San Sebastián para protestar por la muerte del activista de ETA Jon Anza cuyo, para que estudie si se produjo algún delito y depurar posibles responsabilidades. El jefe de la Ertzaintza ha afirmado que durante la marcha, especialmente cuando se dio lectura al documento final, se profirieron gritos y expresiones que "son gravísismas acusaciones e injuriosas" por lo que "podrían ser constitutivas de delito".
Por esta causa, se ha decidido enviar el atestado, con imputaciones al convocante de la manifestación y a quien dio lectura al comunicado final, a la Audiencia Nacional, que deberá depurar posibles responsabilidades. Durante la manifestación, celebrada ayer por la tarde, una portavoz de los manifestantes leyó un comunicado, en el que ha afirmado que, "de nuevo, la represión ha servido para juntar a la gente y sacarla a la calle".