El Museo Guggenheim Bilbao acoge hasta el próximo 12 de octubre la primera muestra a gran escala que se dedica en España al artista indio Anish Kapoor, uno de los escultores más influyentes de su generación.
La exposición, originaria de la Royal Academy of Arts de Londres, reúne una veintena de obras de varias series que abarcan desde los años setenta hasta la actualidad. Su exploración de la forma y el espacio, así como el empleo del color y de los materiales, ha ampliado las posibilidades de la escultura contemporánea generando experiencias "físicas y psicológicas".
Durante los últimos 30 años Kapoor (Bombay, India 1954) ha ido creando obras que provocan y generan sensaciones en quienes las observan. El artista reconoce que el arte no puede ser "casual respecto al observador", ya que es precisamente éste lo que hace "que la obra sea completa". "La fuerza del objeto es que quizá no pueda evitar provocar un sentido", ha explicado hoy el artista durante la presentación de su obra.
Las obras de Kapoor, que él mismo denomina como "lenguajes de la forma", se caracterizan por la utilización de materiales industriales, como los pigmentos, el cemento, el acero patinable o la cera y las resinas, y de un determinado proceso de construcción de las formas. "Me interesa el proceso que desautoriza o bastardiza el objeto y le quita la autoría", ha dicho.
Así, la muestra arranca con la serie compuesta por obras realizadas con pigmento en polvo. En estas piezas, que parecen estar cubiertas por polen, el artista aplica color a formas geométricas, dando lugar a la idea de obras autogeneradas. "La mayor parte del objeto está ausente de tal manera que se elimina el concepto de la fabricación", ha indicado.
Tras las primeras piezas de pigmento, Kapoor se dedica a excavar el objeto ya que "al vaciar parece haber un nuevo contenido de lo oscuro". A esta serie le siguen los objetos reflejados en el espejo. Aunque los espejos convexos han sido utilizados desde la época de los romanos, Kapoor trata de hacer un trabajo diferente para crear un nuevo tipo de espacio mediante superficies cóncavas de los espejos que distorsiona la imagen.
La exposición continúa con un conjunto de esculturas de cemento, su obra más reciente, para lo que el artista desarrolló una máquina específica.
Para su obra "Disparos en el rincón", Kapoor encargó también la construcción de un cañón que cada 20 minutos dispara proyectiles contra un rincón. "Fabricamos un cañón sin tener que pedir permiso a nadie", ha reconocido. Los restos de cera se acumulan en el suelo de la galería, llegando alcanzar alrededor de 30 toneladas.
Según ha explicado el propio artista, sus obras no tratan generar temor, aunque reconoce que "abruman". "Pero no nos debe dar miedo", ha añadido.
Nacido en Bombai, Kapoor reside y trabaja en Londres. En 1990 representó al Reino Unido en la 44 Bienal de Venecia y fue gaalrdonado con el premio Duemila al mejor artista joven. Al año siguiente obtuvo el prestigioso Premio Turner. El artista mantendrá mañana a las 19.00 horas en el museo una conversación con el público sobre su obra.
Guggenheim de Urdaibai
A la presentación de la muestra ha asistido el director del Solomon R. Guggenheim Museum & Foundation, Richard Amstrong, quien a preguntas sobre la polémica ante posible ampliación del museo bilbaíno en la Reserva de la Bisofera en Urdaibai, ha reconocido que a toda la fundación le resulta un tema "sumamente intrigante" aunque confía en que se convierta en un "líder mundial", al igual que el museo bilbaíno.
Amstrong no ha querido entrar a valorar las negociaciones que se mantienen para renovar la colaboración con el museo, pero ha subrayado que "nos interesa que el Guggeneheim Bilbao exista durante muchos años en el futuro".