La nueva directora, nacida en Bilbao en 1962, historiadora, crítica de arte y comisaria de exposiciones antes de acceder a su nuevo cargo, aspira también a que la Sala Rekalde establezca contactos con centros nacionales e internacionales de arte contemporáneo para que no se quede en "una sala meramente local, sino que pueda llegar a ser un referente dentro del mundo del arte contemporáneo". "Pero para conseguir esto -ha precisado- necesitas dinero, y con los tiempos de crisis que corren el presupuesto de la Sala para 2010 se ha visto recortado en un 5% y ha quedado en 684.173 euros para todo, incluidos los gastos de personal". Por este motivo, Alicia Fernández se ha mostrado dispuesta a "conseguir financiación de patrocinadores privados para la realización de las exposiciones y de las actividades didácticas que las acompañen".
Respecto a sus planes para atraer a un público más numeroso a las exposiciones, ha revelado que se centrarán en profundizar en los aspectos didácticos, para conseguir hacerlas más comprensibles a las personas que se acerquen a visitarlas. Alicia Fernández ha declarado ser consciente de que el arte más vanguardista y experimental, y al que, ha advertido, no piensa renunciar en sus futuras programaciones, es difícil de entender por aquellas personas que no están versadas en la materia porque "a veces maneja unas claves complejas para los no iniciados". Cuestionada sobre la conexión que va a tener la Sala Rekalde con el panorama vizcaíno de las artes plásticas, Alicia Fernández ha señalado que le interesa "mantener un contacto muy directo con el mundo artístico de Bilbao y Vizcaya, y desde la Sala Rekalde se cursarán invitaciones a sus integrantes para que expongan aquí sus obras".
La nueva directora ha revelado que no será hasta 2011, año en el que se cumple el vigésimo aniversario de la apertura de la sala, cuando los vizcaínos puedan ver las exposiciones por ella programadas, ya que las de este año fueron confeccionadas por la anterior dirección. Fernández ha manifestado que durante 2010 va a dedicarse a hacer "una transición tranquila al proyecto de Sala que quiero para el futuro y que no es nuevo, sino continuidad de lo que ya se venía haciendo, pero poniendo mayor acento en el apartado didáctico, formativo y divulgativo, para hacerla más presente y que llegue a públicos más amplios".


