Es incorregible. Cuando parecía que había modificado su díscolo rumbo, que se había impuesto recuperar su forma física para disputar el Mundial de Sudáfrica con Brasil, Ronaldinho la ha vuelto a liar. Y a lo grande: se 'pegó' una fiesta de tres días con sus amigos en una suite de uno de los mejores hoteles de Milán... Una 'juerga', protagonizada por su amada samba, que acabó el sábado, minutos antes de que el futbolista, conocido por sus prolongadas noches en Barcelona en su etapa como azulgrana, se debía concentrar con sus compañeros para enfrentarse al Inter, en el clásico derbi de la capital lombarda.
Se desconoce cómo se movió Ronaldinho (29 años) en este macroguateque, pero sí su actuación sobre el césped del Giuseppe Meazza en un duelo, disputado el 24 de enero, en el que el Milan agotaba una de sus escasas opciones para atrapar al cuadro de Jose Mourinho, ahora con ocho puntos de ventaja. Firmó una pésima noche. E incluso erró un penalti. Derrota de los de Leonardo, 2-0, y eso que el Inter se quedó con diez en el minuto 27.
Ha sido la última de Ronaldinho, 'liado' con una hincha 'rosonnera'. La 'celebración', de momento, le ha costado 75.000 euros, el precio de alquilar la habitación, el variado catering... Ahora, después de que 'Corriere della Sera' haya publicado esta andanza, no se sabe si habrá represalias económicas por parte de su club, con un Silvio Berlusconi, su propietario, un tanto quemado por la actitud de su megaestrella.
Le pierde la samba
Desde que llegó al Milan hace curso y medio ha protagonizado muchas -es asiduo a los locales brasileños-, aunque quizá no al mismo ritmo que en Barcelona (los años pesan), donde se había hecho fuerte en las discotecas de moda de Castelldefels, un lugar al que regresó este verano junto a Dida para disfrutar de una fiesta en el Casanova Beach Club. Allí, a unas horas de un entrenamiento en Italia, le reconocieron unos hinchas del Milan. «¡Vete a tu casa!», le reprendieron.
También le 'pillaron' en París, en octubre, en un concierto en la mítica sala L'Ermitage. Incluso se animó a tocar. Más tarde, le cazaron en Turín, tras ganar a la Juve (marcó dos goles), celebrando el cumpleaños de su hermano. Fue el 10 de enero. Una semana después, marcó un 'hat-trick' ante el Siena. Estaba en la senda de la recuperación. Se hablaba de resurrección, de que era un fijo de Dunga para el Mundial... Pero a Ronaldinho le pierde la samba.