Bizkaiko Txakolina recurrirá a nuevos mercados para vender la producción de 2009 -más de 1,2 millones de litros-, un 15% por encima de la campaña anterior. La entrada en bodegas de uva procedente de 62 nuevas hectáreas de viñas autorizadas por la Diputación en el periodo 2005-2007, se ha traducido en un notable incremento de litros en un escenario donde el consumo local, que acapara el 80% de la cuota, «dejará de garantizar la venta de gran parte de la cosecha», según aseguró ayer la nueva presidenta de la Denominación de Origen, Elena Unzueta. Otros 62.000 metros cuadrados de cultivo autorizados por el Ejecutivo provincial entrarán en producción a corto plazo. Consciente de esta situación, el Consejo Regulador ha decidido anticiparse -«no se abren nuevos mercados de un día para otro»- y se ha planteado este año como «clave» para iniciar el «desembarco» del vino en plazas «tan interesantes» como Madrid o Barcelona que, a su vez, «nos servirán para abrir las puertas de todo el mercado estatal», confían. Entretanto, y a la espera de conocer la respuesta de los nuevos consumidores, ha decidido no conceder más autorizaciones «y evitar una sobreoferta» que traería nefastas consecuencias al sector, según Unzueta. La superficie total de viñedo amparado por la Denominación es de 338 hectáreas.
A pesar del aumento de la elaboración, el número de productores descendió sin embargo en 2009 -nueve menos que en el año anterior-, mientras que se mantienen las bodegas: 56, de las que quince, con más de 20.000 litros al año, concentran el 80% del total de txakoli elaborado en esta añada.
Maduro y de calidad
El vino, a pesar de la climatología del pasado año, «con una primavera aceptable, que permitió una correcta floración, aunque tardía, un verano extremadamente húmedo y muchas horas de trabajo -explicó el productor Guillermo Ituriondobeitia- presenta un estado perfecto de madurez, con una calidad alta, similar a 2008». El Consejo Regulador insistió en la defensa del prestigio del caldo y en la presión que ejerce sobre las empresas e intermediarios que utilizan fraudulentamente el término txakoli. «Insistimos en que sólo es txakoli si la botella lleva la contraetiqueta oficial», recordó su secretario técnico, Anton Txapartegi.
Vizcaya consume el 80% de la producción. El resto se reparte por Euskadi, Madrid y Barcelona. Además, en 2009 la exportación creció hasta cerca de 35.500 litros -2.000 más que en 2008- que fueron a parar a Estados Unidos (el 93%), Alemania (3%) y Japón (1%). Bizkaiko Txakolina facturó el pasado año más de 4,5 millones de euros.