Varios peritos propuestos por la defensa aseguraron ayer al tribunal que juzga a cinco directivos de Egunkaria que hay «significativos» errores en la traducción de los documentos que supuestamente vinculan al periódico con ETA. Los expertos precisaron que algunas frases no fueron convertidas al castellano y que a otras se les dio un sentido incorrecto. En su opinión, podría deducirse una «intención de reflejar ideas que no existen» en los originales.
Entre los declarantes, figura una profesora de la UPV, autora de un análisis sobre los documentos en euskera incorporados a la causa y que fueron traducidos por las fuerzas de seguridad y revisados -en el caso de algunos papeles incautados a ETA- por los intérpretes de la Audiencia Nacional. Estos últimos textos son la base de la acusación popular formulada por Dignidad y Justicia y la Asociación de Víctimas del Terrorismo contra Martxelo Otamendi, Ignacio María Uria, Juan Mari Torrealdai, José María Auzmendi y Javier Oleaga, para los que piden penas de entre 12 y 15 años de prisión, no así la Fiscalía, que no ha presentado acusación.
La perito explicó que el traductor de la Audiencia no encontró ningún fallo en las versiones al castellano, mientras que en su despacho se detectó «un listado de errores muy extenso». En concreto, explicó que había «más de una palabra, frase e incluso páginas completas que no se habían traducido». También se detectaron «bastantes añadidos», tales como «iniciales a las que, entre paréntesis, se les pone un nombre que no existía en el original», notas entre paréntesis o frases «que no se sabe» de dónde proceden.
Los peritos manifestaron que hay errores que dejan «a las claras el desconocimiento de la lengua», pero también otros que «lingüísticamente no se puede comprender de dónde provienen». «Parece existir la intención de reflejar ideas que no existen en el original».
Como ejemplo, citaron una frase incluida en uno de los documentos y que en el primer cotejo se tradujo como «en estos papeles se puede entender que el director era y no era el que ofrecía información a ETA» cuando, según precisaron, la interpretación correcta hubiera sido: «En los citados papeles, al parecer, se ofrecía información sobre el director de Egunkaria».