Sólo falta el último impulso para que los trenes de Feve que circulan por Basurto desaparezcan de la vista de los viandantes y ofrezcan nuevas oportunidades a la ciudad. Han sido necesarios más de cuatro años de obras para construir un trazado de 2,7 kilómetros que a partir del lunes será un eslabón más de la ruta entre Bilbao y Balmaseda. Ahora hay que darle vida. Bilbao Ría 2000 y la compañía ferroviaria tienen por delante un intenso fin de semana, un viaje a contrarreloj. 62 horas de trabajo ininterrumpido, desde las seis de la tarde de hoy hasta las ocho de la mañana del lunes, cuando se espera que salga la primera unidad hacia la flamante estación de Basurto-Hospital.
Durante ese tiempo, y más si se produce algún retraso, los viajeros harán transbordos en autobús entre Bilbao y Zorroza. «Es el último esfuerzo que les pedimos después de cuatro años largos y duros», afirma el gerente de Viajeros de Feve para Cantabria, Vizcaya y León, Rafael Valero. La circulación se ha mantenido en todo momento, con las «molestias y retrasos» que supone convivir con las obras. Hasta hoy. A las seis, cuando vean pasar el último tren, los operarios cortarán la corriente e iniciarán la puesta en marcha del nuevo trazado ferroviario.
En realidad, harán tres cosas a la vez. Para habilitar los accesos peatonales a la nueva estación hay que levantar parte de las vías que hasta ahora han estado en servicio. Situada frente al hospital, a la altura del edificio de consultas externas, pese a estar bajo tierra tendrá luz natural, porque se ha aprovechado el desnivel del terreno para instalar una gran cristalera. «En la puerta hay una parada de autobús, tenemos el tranvía a un minuto y estamos cerca del metro y Termibus. Es una intermodal», destaca Valero. De momento funcionará con accesos provisionales, a la espera de urbanizar la zona.
Mientras tanto, en Olabeaga trabajarán dos excavadoras «y habrá camiones entrando y saliendo», explican fuentes de Bilbao Ría 2000, que se encargará de ejecutar las obras bajo la supervisión de Feve. Para conectar el nuevo trazado con el resto del recorrido es necesario hacer movimientos de tierras. En el otro punto de enlace, a la altura del puente de Gordoniz, el terreno está más nivelado. Se han traído dos máquinas bateadoras -una de reserva por ser fin de semana- para nivelar las vías y meter el balasto en los empalmes.
El resto del trazado está completo y «ya se han hecho pruebas de todo el material». La tercera operación consiste en instalar los sistemas de seguridad, señalización y comunicaciones, todo lo necesario para que el tren empiece a andar. Durante unos meses circulará en vía única, hasta que el derribo del 'puente del camello' permita ampliar el tendido. El lunes no habrá inauguración oficial. El alcalde, el presidente de Feve y otros consejeros de Bilbao Ría 2000 visitarán la zona el martes.