Es la confirmación oficial de algo que todo el mundo sabía desde el primer momento. El presidente de Haití admitió ayer que su Gobierno «no está preparado para gestionar tanta ayuda internacional» que arriba a la isla. «Llega, pero no estamos capacitados para recibirla ni distribuirla», declaró René Preval a una emisora de radio francesa.
«Cada vez que aterriza un avión nos dicen: ¿dónde están los camiones para transportarla? ¿dónde están los almacenes?», prosiguió. «Las ayudas siguen aumentando», pero «lo importante es la coordinación, saber cuáles son las cantidades, y cuándo y cómo se van a distribuir», agregó. Pero exhibe un optimismo irreductible. «En dos años hemos sufrido dos catástrofes de dimensiones históricas, cuatro ciclones, un temblor de tierra... Sí, vamos a levantarnos», proclama convencido de que Haití renacerá de entre los escombros. «Los pueblos y los países no mueren», dijo. Preval señaló que algo más de una semana después del terremoto «las cosas comienzan a estar en orden» y las autoridades empiezan a «controlar la situación».
Preval aclaró asimismo que Haití «no tiene ningún problema ideológico» para recibir la ayuda de los que tienen «la capacidad y quieren socorrernos», en particular de Estados Unidos. En este sentido, descartó cualquier polémica por la llegada de los marines y recordó que Washington ya ocupó Haití en el pasado.
«Colaboramos con diversos socios. Los estadounidenses están bajo la égida de la fuerza de Naciones Unidas (Minustah), les han aportado su ayuda para la reconstrucción. Es Minustah, con la Policía ayudada por los estadounidenses, quien está al cargo de la seguridad», dijo. En cuanto a la llegada de helicópteros norteamericanos al jardín del palacio presidencial, Preval indicó que «si eso puede servir para salvar vidas, las consideraciones ideológicas deben dejar paso a la caridad».
Los dieciocho miembros del Ejecutivo de Puerto Príncipe sobrevivieron al seísmo, según detalló ayer el primer ministro, Jean-Max Bellerive, y operan desde unas oficinas improvisadas para coordinar la asistencia a los afectados. En declaraciones a la cadena televisiva CNN, Bellerive destacó que el Gabinete trabaja desde un edificio policial cercano al aeropuerto y realiza una evaluación de daños.
Búsqueda de ministros
Preval envió a un motociclista para localizar y trasladar a los ministros tras la situación inicial de caos, ya que las telecomunicaciones e infraestructuras quedaron seriamente dañadas. Desde entonces, no han dejado de reunirse.
Tras los primeros análisis, el presidente tenía previsto dirigirse ayer a la nación para realizar «una evaluación de la situación hasta la fecha». Bellerive reveló que el Gobierno ha contabilizado oficialmente la muerte de al menos 75.000 personas y que aproximadamente medio millón de ciudadanos se han quedado sin hogar. «Ahora, la principal preocupación es encontrar refugios y detectar zonas donde poder levantarlos para trasladar agua, comida y baños para todas las personas hasta que iniciemos la reconstrucción», explicó.