El lehendakari, Patxi López, ha considerado hoy que la sociedad vasca ha asumido "tan rápidamente el cambio" en Euskadi que "no lo valora en este momento", y ha subrayado que "ya se ha dejado atrás" el tiempo de la crispación y del conflicto permanente. En el coloquio y preguntado por el último Euskobarómetro, donde se refleja que el 71% de los vascos tiene poca o ninguna confianza en el Gobierno autonómico, López ha opinado que esta encuesta ha sido "superada" por la realidad.
A su juicio, el cambio se ha asumido "con tal tranquilidad y con tal velocidad, que lo damos por hecho", si bien ha reconocido que en las preferencias de los vascos siempre ha estado, incluso cuando gobernaba Juan José Ibarretxe, el gobierno de coalición entre el PNV y el PSE. Ha recordado que con "la mano tendida" su Gobierno ha conseguido llegar a acuerdos tan importantes como el pacto de estabilidad institucional con el que se ha conseguido aprobar los presupuestos en todas las administraciones y al que también se ha incorporado el PNV.
El lehendakari Patxi López ha defendido hoy en Madrid el "oasis" político vasco en medio del "desierto de la crispación en que se mueve hoy la política en España" y se ha mostrado convencido, además, de que Euskadi está "enfilando el fin de la recesión".
López ha intervenido en el Foro Nueva Economía, presentado por el vicepresidente Manuel Chaves, donde ha querido explicar la situación de Euskadi tras ocho meses de gobierno socialista y su modelo de país. Así, ha destacado que en este periodo "hemos pasado de tener una Euskadi conocida por sus conflictos a ser una Euskadi envidiada por su forma de hacer política en el panorama español". "Se puede hacer política con sensatez", ha afirmado, recordando que "el cambio que lidera mi gobierno está apoyado por el PP del País Vasco porque cuando se trata de las libertades personales y del derecho a la vida, cuando está en juego el tratamiento igual a todos los ciudadanos, y desterrar la exclusión, el resto de divergencias se retiran".
De igual forma, ha reiterado su defensa y apuesta "sin complejos y con claridad por el autogobierno estatutario dentro de España y de la Unión Europa y frente a modelos identitarios. "Hemos llegado al Gobierno a liderar la transformación de Euskadi para convertirnos en un país moderno y competitivo. No estamos para poner parches a las políticas del pasado. Hemos venido a cambiar el futuro", ha aseverado.
Contrato social
En este sentido, el lehendakari ha dedicado buena parte de su discurso a explicar su oferta de un nuevo contrato social entre vascos en pos de una "Euskadi de ciudadanos libres, sostenible, solidaria y competitiva" y basada en la corresponsabilidad. Y ello implica, según ha sostenido, poner fin al terrorismo de ETA sin escatimar medios para la Ertzaintza e insistiendo en la política de "tolerancia cero" y en la labor de deslegitimación política, social y cultural del terrorismo.
En este contexto, Patxi López ha tenido una mención especial de apoyo para los empresarios y de solidaridad sobre todo con "grupos empresariales vascos que sufren campañas de difamación, asimilándolos al mundo del abertzalismo radical cuando nada hay más lejos de la realidad".
El lehendakari ha repasado las estrategias de cambio que van a poner en marcha en distintos campos, como educación, sanidad, servicios sociales o infraestructuras, adelantadas ya la semana pasada a los altos cargos de su gobierno. Y ha desgranado también las medidas puestas en marcha en estos ocho meses de mandato para hacer frente a la crisis, planes renove, líneas de avales, etc., subrayando sus resultados: 300 empresas reordenadas que afectan a 22.000 trabajadores, la reestructuración de unos pasivos por valor de 5.000 millones de euros en estas empresas, el impulso de nuevos nichos de mercado, del proyecto de subsede de espalación de neutrones o el incremento de la protección social.
El lehendakari ha recordado que según los últimos datos indican que, aunque de manera insuficiente, "ya hemos creado empleo neto en este trimestre", subrayando también que empiezan a repuntar sectores fundamentales, que los ingresos de las Haciendas forales han superado las previsiones en el último tramo de 2009, que el comercio se está dinamizando y que el turismo ha crecido. "No estamos para echar cohetes, pero creo que podemos decir que estamos enfilando el fin de la recesión", ha aseverado, aun reconociendo que la crisis seguirá existiendo "mientras no seamos capaces de generar el suficiente empleo".
"Hemos dado tranquilidad la país", ha asegurado finalmente, insistiendo en que la "marca Euskadi" debe ser "símbolo del trabajo bien hecho y de modernidad" y en que "la Euskadi de la violencia terrorista y el enfrentamiento político ha finalizado".
Casos como el de Vic
Patxi López ha reconocido hoy que no considera posible que en municipios del País Vasco puedan darse casos como el del ayuntamiento de Vic (Barcelona) y que se rechace registrar en el padrón a inmigrantes en situación irregular y defendió que a su juicio "por encima de todo" se debe garantizar a cualquier ser humano la condición de ciudadano.
López ha reconocido que, tras la polémica generada los últimas días, él se queda con las palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien ayer se mostró "partidario de respetar masivamente los Derechos Humanos de todas las personas, vengan de donde vengan".
"Me quedo con lo que dijo Zapatero --ha argumentado--. Ningún ser humano, ilegal o no, puede quedarse al margen e impedir que reciba asistencia sanitaria o que sus hijos accedan a la educación porque no tenga papeles. Por encima de todo hay que garantizar a cualquier ser humano la condición de ciudadano, donde hay obligaciones pero también derechos".