ETA llamó ayer a la unidad interna de la izquierda radical. A través de un comunicado que publica hoy el diario 'Gara', la organización terrorista asegura que "esta primera fase" del proceso democrático, con las consecuencias derivadas del contencioso como protagonistas, "estará caracterizada por la lucha, que permitirá crear las condiciones necesarias y que éstas den su fruto".
La organización terrorista dice «hacer suyos» los planteamientos expuestos en la Declaración de Alsasua pero al mismo tiempo defiende la «lucha» y la «activación y la presión popular» para «conducir al enemigo», esto es, al «Estado español», hacia lo que la izquierda abertzale denomina un proceso democrático.
Muchas de las expresiones que incluye el comunicado, redactado íntegramente en euskera con excepción de una cita del fallecido activista José Miguel Beñaran, 'Argala', coinciden con las divulgadas por distintos portavoces radicales desde que el pasado octubre trascendiera el documento titulado 'Clarificando la fase política y la estrategia'. Como cuando proclama que el «proceso democrático no es la mejor opción, sino que es la única», y sostiene que debe desarrollarse «por medios democráticos y sin injerencias». Una vez dado ese primer paso y «abiertas las puertas» al debate y la materialización de todos los proyectos, añade, «deberá ser este pueblo el que decida luego hasta dónde las cruza».
ETA aplaude en su comunicado el trabajo que desembocó en Alsasua, pese a los intentos del «enemigo», dice, de «romper» esta oferta «con mentiras, filtraciones, supuestos disidentes...». Aquí se ha visto, prosigue, a «la izquierda abertzale plural de siempre, diferentes orígenes, generaciones, tendencias y personalidades unidos en la colaboración». «Ese ha sido uno de los secretos de la izquierda abertzale», prosigue, «intensa en el debate y firme en las decisiones, unida».
«Activación popular»
El escrito de ETA llega una semana después de que cuatro de sus activistas fueran detenidos en sendas acciones policiales en Francia y Portugal. Dos de ellos fueron arrestados cuando se dirigían a recoger dinero a un zulo vigilado en suelo galo. Los otros dos fueron capturados cuando transportaban un arsenal de explosivos en una furgoneta en la frontera entre Zamora y Portugal.
A pesar de ello, en su texto de casi cuatro folios, la organización afirma ser consciente de que «más que en resistir a la represión, nuestra fortaleza radica sobre todo en la lucha política». La medida expresión no elude, por lo tanto, el uso de la violencia, algo que contradice la iniciativa de Alsasua y los 'principios Mitchell', que hablan de una apuesta «exclusivamente» por las vías pacíficas para resolver el llamado conflicto vasco. El matiz de ETA dejaría la puerta abierta a continuar con los atentados, como esta misma semana ha advertido el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Es más, la organización terrorista sostiene que la «primera fase» del proceso democrático «estará caracterizada por la lucha, que permitirá crear las condiciones necesarias y que éstas den su fruto». Y es que la banda está convencida de que dicho proceso no avanzará si no cesan «la intervención y la violencia del Estado», al que llama «el enemigo» y del que dice que «nunca tendrá voluntad» para ponerlo en marcha. Es ahí donde entran en juego «la activación y la presión popular», según la banda, que insiste en que, «de no producirse esa activación popular, el proceso no avanzará».
«Organizarse y luchar»
ETA, asimismo, manifiesta que hay que responder al actual «ataque represivo» sin quedarse en la «mera resistencia», alzando un «muro popular». Una tesis defendida meses atrás, entre otros, por antiguos líderes de la izquierda radical como Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga, actualmente encarcelados bajo la acusación de intentar reconstruir Batasuna. Los ex dirigentes apostaban por superar la actual fase de «resistencia», en la que el Estado se encuentra «cómodo», decían, al tiempo que proponían situar la «lucha» en la batalla de las ideas, donde el Ejecutivo es «débil», como, a su juicio, demostraron las conversaciones de Loyola en el último proceso de paz entre PSE, PNV y la izquierda abertzale.
La banda vuelve a demandar la movilización social, justo después de que en los últimos meses se haya podido visualizar la unidad de acción abertzale en distintas manifestaciones en Bilbao y San Sebastián. «La victoria está en la lucha, y queremos emplazar a nuestro pueblo y a cada ciudadano a organizarse y luchar, a ser protagonistas en la liberación de nuestro pueblo», arenga ETA. Nada dice, sin embargo, sobre la exigencia que hacen todas las fuerzas abertzales para que ponga fin a su actividad.