Con la encarcelación en la madrugada del jueves de Iñaki Iribarren y Eider Uruburu, detenidos el pasado sábado junto un zulo en la región de Auvernia, ya son 169 los presos en Francia de ETA y organizaciones de su entorno, la cifra más alta de la historia. El hombre fue internado en el penal de Fleury-Mérogis mientras que la mujer está recluida en la cárcel de Fresnes, también ubicada en los alrededores de París.
Previamente, la juez antiterrorista Laurence Le Vert había imputado a la pareja por receptación de extorsión de fondos en banda organizada. Este cargo obedece a que habían acudido al escondite a retirar dinero que, se presupone, procede del cobro del 'impuesto revolucionario'. La mujer fue arrestada en posesión de 2.000 de los 3.000 euros guardados dentro de un agujero horadado en el monte.
La juez Le Vert también les imputó asociación de malhechores con fines terroristas, robos en banda organizada, tenencia ilícita de arma y posesión de documentos de identidad falsificados así como de placas de matrícula falsas.
Iribarren y Uruburu, supuestos integrantes de la logística militar de ETA, fueron atrapados por un fuerte dispositivo policial desplegado desde agosto en el término municipal de Saint-Saturnin (Auvernia), feudo familiar del ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, quien frecuenta la casa de sus padres en vacaciones y los fines de semana. Más de 400 agentes, incluidos guardias civiles alojados en una casa rural, participaron en el dispositivo montado en la 'patria chica' del amigo íntimo y compadre del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Iñaki Iribarren fue sorprendido dentro de un coche robado. Esperaba el regreso de Eider Uruburu, que se había acercado hasta el zulo para recoger el dinero que posteriormente le fue incautado por los agentes policiales, una vez capturada tras una breve persecución por parajes con diez centímetros de nieve.
En el automóvil, además de armas, placas y documentación falsa, fue hallada una tienda de campaña deteriorada, sacos de dormir húmedos, ropa mojada, utensilios de acampada y víveres. Estos enseres indican que la pareja pernoctaba en el monte.