La arteria principal de Andra Mari dejará de ser una carretera local para convertirse en una vía urbana este año. El Ayuntamiento de Getxo invertirá alrededor de 1,3 millones de euros para reformar la vieja carretera BI-3722, entre la zona de La Venta y la playa de Azkorri. El tramo objeto de renovación tiene 2.300 metros de longitud y las obras comenzarán a mediados de este mes. La Junta de Gobierno local ya ha adjudicado los trabajos y su ejecución permitirá mejorar el aspecto general de todo este trazado al eliminar los puntos de escasa visibilidad para los automovilistas.
La actuación consistirá en la renovación del asfaltado y la colocación de pasos para peatones a lo largo de todo el recorrido. Los vecinos han solicitado esta medida dada la elevada velocidad con la que circulaban los coches por la zona. Los trabajos se prolongarán durante medio año e incluirán la construcción de una rotonda en el cruce de las calles Peña Santa Marina y Gabriel Ramos Uranga. La principal finalidad de la glorieta será ralentizar la circulación e incrementar ostensiblemente la visibilidad en esta intersección.
Las nuevas iniciativas que se han puesto en marcha permitirán acondicionar la carretera del único barrio rural de Getxo e instalar varias mejoras en todo el trazado. En ese apartado se incluirán la instalación de una red de saneamiento y de aguas pluviales entre las vías del metro y la calle Mirua, así como un bidegorri. El proyecto también permitirá evitar «los desbordamientos que en la actualidad se producen en algunas arquetas cuando se dan episodios de lluvias fuertes», según reconocieron fuentes municipales. El ejemplo más claro en este sentido fue la última alarma meteorológica, que anegó algunas lonjas en la zona inferior del paso a nivel.
Otros planes
Pero esta mejora de Andra Mari no llegará sola, ya que las obras de soterramiento del paso a nivel con barreras comenzarán en Semana Santa. El proyecto concluirá en 2011, con un coste de 36 millones que correrá a cargo del Consorcio de Transportes del Gobierno vasco y que incluirá la construcción de la nueva estación de Ibarbengoa.
Los trabajos hincados por el Consorcio de Transportes para soterrar el metro en Maidagan concluirán a finales del año próximo. Para ello se aprovecharán las jornadas festivas en las que viajan menos usuarios. Esa será la última fase de este macroproyecto de Andra Mari, en el que se invertirán 36 millones de euros.
La nueva estación de Ibarbengoa estará a unos 150 metros de distancia del viejo apeadero de Andra Mari, que se derribó entre protestas y movilizaciones vecinales. Todo el complejo plan de obra se ha elaborado de forma que permitirá mantener el servicio del metro sin interrupciones.