La suerte parece haberse instalado en Barcelona. Si hace unos días la Lotería de Navidad fue fructífera para la provincia, ayer, por segundo año consecutivo, se llevó el primer premio del Niño. Aunque, a la postre, fue sólo un pequeño bocado del pastel. La administración número 1 de Castelldefels vendió el 58.588, primer premio del sorteo. La población costera explotó de alegría cuando, poco después de las doce de la mañana, los niños del colegio de San Ildefonso cantaron las cinco cifras y, aparejado, el premio de 2 millones de euros a la serie, 200.000 euros al décimo.
Había 'caído' en el pueblo, pero la alegría se tornó agridulce al descubrirse que nada menos que el 88% de las series se quedó sin vender. Según explicó el lotero que repartió el número ganador, José Suñer, su local tenía consignadas la totalidad de las 60 series, pero únicamente distribuyó alrededor del 12% de los décimos. Así que la gran afortunada ayer fue Hacienda. Se embolsará 106 de los 120 millones de euros del premio, lo que tampoco es tan mala noticia teniendo en cuenta que el fisco somos todos. Pese al alborozo, los vecinos de Castelldefels sólo se repartirán 14 millones. Aún así, los pocos afortunados se tiraron a la calle a bañarse en cava nada más conocer la noticia.
«Para vivir más tranquilos»
Uno de ellos, Sergio Terrao, casi ni se lo creía. «Me hacía mucha falta el dinero, me he enterado en el tren de que había tocado aquí y no me lo creía», relató. «Al llegar he visto a toda la gente por la calle, me he acercado al despacho de loterías y... Aún no me lo puedo creer, porque el billete lo compré en el último momento. Sólo sé que quería uno acabado en 8».
Sergio, que compartirá el premio con su madre, confiesa que andaba mal económicamente, por lo que los 200.000 euros que les han caído del bombo les ayudarán a «solucionar algo la vida y a vivir más tranquilos. Estoy muy feliz, aunque no creo que esto me cambie la vida», remató.
Otros de los nuevos millonarios, Dani y Carol, también compraron su boleto un día antes del sorteo. «Lo cogimos de casualidad», comentaba Dani. Ella aún no sabía en qué gastarán los 200.000 euros. «¿Un viaje? Sí, ¿por qué no?», exclamó entre lágrimas. Doblemente contentos estaban también un grupo de jóvenes de la localidad, porque además del Niño, en el sorteo de Navidad habían 'pillado' un quinto premio. «Nos tocó el de unos familiares de Soria y ahora éste», se relamían, incrédulos. Por supuesto, el chaparrón de millones llegó acompañado de abundante cava. El lotero, que a partir de ahora será conocido en Castelldefels como el cuarto rey mago, detalló que todos los billetes fueron vendidos en ventanilla y que costó mucho colocar el 58.588, un número no habitual del establecimiento.
«¡Vivan los feos!»
Devolvió 53 de las 60 series. La cifra no era del agrado de los clientes, por ser lo que los clásicos de la lotería denominan un número «feo». Pero para los agraciados dejó de serlo al instante. «Vivan los feos, a mí me gustó desde que lo vi», gritó Paca, una de las afortunadas. El alcalde de la localidad, Joan Sau, agradeció a los Reyes Magos que se hubieran acordado de Castelldefels, «porque en tiempos de crisis nos vendrá muy bien el premio. Resolverá muchas historias en estos tiempos duros», señaló.
La administración, abierta en 1974, repartió un cuarto premio en Navidad de hace tres años, y cuando la regentaba la abuela del actual lotero también vendió un segundo premio del Niño. Este es el segundo año consecutivo en que el primer premio va íntegramente a Barcelona, después de que el año pasado cayera en Terrassa.