Estupor mezclado con hastío. La noticia de que ETA prepara un secuestro contra un «significado sector social» golpeó ayer a las más de 40.000 personas que viven en Euskadi con escolta y a los colectivos que se saben bajo la amenaza del terrorismo. Políticos, empresarios, jueces, periodistas... son desde ayer un poco más conscientes de los riesgos que conlleva el ejercicio de su profesión en el País Vasco. Cuatro de estas personas, «en semi-libertad» como confiesa uno de ellos, relatan a EL CORREO sus primeras sensaciones.
Mari Mar Blanco
Hermana de Miguel Ángel Blanco
«Al oír la noticia se me paró el corazón»
Parlamentaria vasca por el PP, tiene el desagradable 'honor' de ser familia del último secuestrado por ETA. Los dos días de cautiverio que padeció antes de ser asesinado su hermano Miguel Ángel estremecieron al país y provocaron una de las mayores muestras de repulsa al terrorismo. Sucedió en julio de 1997. Que la banda pueda volver a repetir aquella acción le «ha estremecido». «Al escuchar a Rubalcaba se me paró el corazón. Estaba haciendo cosas, sin atender al informativo, y pensé que habían secuestrado a alguien. Me asusté. Al momento me lo aclararon. ¡Que otros puedan pasar por lo mismo...!». Blanco dice sobresaltarse con cada atentado y revivir aquel maldito verano de doce años atrás. «Pero cuando oigo la palabra secuestro... Se me ha quedado clavada. Me angustia, me inquieta», confiesa.
De regreso ayer a Euskadi después de pasar unos días en Madrid, durante el viaje le sonó varias veces el móvil. «¡Ten cuidado!», le advirtieron algunos de sus amigos. Saben del sufrimiento pasado y que está en la primera fila de los amenazados como representante del PP. La presidenta de la comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco dice no estar «sorprendida» de que ETA sopese un secuestro. «La bondad no entra entre los principios de estos fascistas», subraya. En su opinión, sólo la «unidad» de los demócratas posibilitará el fin de la violencia. «¡Ya está bien de sufrimiento! ¡Hay demasiadas familias rotas!».
Benjamín Atutxa
Parlamentario y concejal del PSE
«Sólo un loco puede plantearse esto»
Atutxa sabe desde hace año y medio que ha estado varias veces en el punto de mira de ETA. Durante cuatro meses de 2007 el comando Vizcaya intentó capturarle para repetir la experiencia de Miguel Ángel Blanco -«también tenían planes contra Ramón Rabanera y Fernando Grande-Marlaska», precisa-. Los terroristas sabían sus rutinas como concejal de Eibar. Ahora que compagina ese cargo con el de parlamentario, el representante socialista trata de restar importancia a una amenaza que, en su opinión, trata de «sembrar el terror no sólo en el amenazado, sino en los de su alrededor». «Debemos extremar las medidas de seguridad, pero tampoco darle excesiva importancia. Estamos expuestos a esto».
Le cuesta creer que ETA vaya a dar el paso de raptar a alguien cuando la izquierda abertzale «está por abandonar la lucha armada». «Aunque es cierto -matiza- que el sector más radical siempre se ha impuesto en los debates internos. Sólo los locos pueden pensar en ese tipo de acciones. ¿Un secuestro? ¿Pero eso no es cosa de Al-Qaida?». Aún con el dolor de la pérdida de su padre la pasada semana, Atutxa tiene un recuerdo para los compañeros sin protección. «Ellos sí me preocupan».
Gorka Landaburu
Periodista y víctima
«Quizá algunos se habían relajado demasiado»
El anuncio de las intenciones de ETA hizo que Landaburu reviviera dos episodios trágicos. «Recordé los asesinatos de Juan Priede y Froilán Elespe. Les mataron en un momento en el que habían esquivado a sus escoltas para hacer compras o jugar la partida». Y en esta clave interpreta la intervención de Rubalcaba. «Quizá muchos se han relajado. Cada vez que hay un atentado te pones en guardia, pero si no...». Para este periodista convertido en víctima desde que la banda le enviara a su domicilio un paquete bomba, ayer fue un día de miradas. «No hace falta que la gente cercana te diga nada. Te lo dicen con los ojos. Hablan del hastío que sentimos todos», sostiene. En su opinión, sólo cabe resistir. «Seguiremos luchando», subraya antes de mostrarse convencido de que «más pronto que tarde» ETA pondrá punto y final.
Alfonso González-Guija
Juez decano de Vizcaya
«Rubalcaba tendrá datos que le preocupan bastante»
Se reconoce como una persona «tranquila», pero admite estar extrañado por la manera en que el ministro Rubalcaba ha difundido la noticia. «No recuerdo que haya habido nada igual, un ministro diciendo lo que él ha dicho. Lo habitual es avisar al colectivo amenazado, pero lanzar así esta información... Supongo que tienen datos que le preocupan bastante», advierte. El magistrado, miembro de uno de los colectivos más perseguido por ETA en los últimos años, pide «tomar las cosas con calma» y tener confianza en las fuerzas de seguridad.
González-Guija sabe que la banda «está acorralada, pero puede dar coletazos muy fuertes». Por ello proseguirá con las mismas medidas de protección que hasta el momento, «cambiando a diario hábitos y rutinas». Es la única forma de combatir el peligro. Así les consta a los escoltas de los 200 jueces que ejercen en Euskadi y que ayer recibieron consignas para aumentar la alerta. Por su parte, el juez decano de Vizcaya mantiene una esperanza: «Que Rubalcaba haya querido meter presión a algún comando para que cometa un error».