Pretendían convertir el aeropuerto de Foronda en el punto de entrada a Europa de su mercancía. Agentes de la Guardia Civil en Álava, según ha podido saber este periódico, interceptaron un avión cargado con más de dos toneladas de cocaína de «gran pureza» que aterrizó la madrugada del pasado jueves en el aeródromo vitoriano, conocido por su intenso tráfico de vuelos de carga. En el operativo montado por el instituto armado se detuvo a una veintena de personas, muchos de ellos de nacionalidad colombiana.
Se trata del mayor zarpazo contra el narcotráfico dado en el País Vasco en los últimos años. El precio del alijo aprehendido en el mercado ilegal hubiera superado los doscientos millones de euros. La operación anti-droga continúa abierta, por lo que fuentes policiales consultadas por EL CORREO no descartan «más detenciones».
Los hechos de esta intervención, sin precedentes en Álava, se remontan a la madrugada del jueves. Lo que parecía otro aterrizaje más de un avión de mercancías escondía, sin embargo, un secreto en sus bodegas: alrededor de dos toneladas de cocaína camufladas en un cargamento de palés. La Guardia Civil, conocedora de la llegada del vuelo tras semanas de investigaciones, tenía preparado un dispositivo especial. Nada más posarse en tierra, los ocupantes del aparato fueron arrestados.
Al proceder a la inspección de la aeronave, los agentes descubrieron un alijo de proporciones mayúsculas. En todo 2007, por ejemplo, la cocaína confiscada en territorio alavés alcanzó los 235 kilos, una décima parte de la cantidad interceptada en la pista de Foronda. Fuentes policiales no descartan que pueda rebasarse de sobra las dos toneladas, ya que ayer todavía seguía sacándose droga de los palés.
Puerta de entrada
Debido al volumen del cargamento, la Audiencia Nacional se ha hecho cargo del caso. Interior considera una 'operación destacada' o 'gran operación' todo decomiso superior a los cinco kilogramos de cocaína. Según explicaron policías conocedores de la investigación, el alijo aprehendido indica que las organizaciones de narcotraficantes se han fijado en el aeropuerto alavés como punto de entrada para su 'mercancía'. Foronda, con un tránsito de pasajeros residual, sí destaca en la península por su alto flujo de carga. Ocupa la cuarta plaza, sólo aventajado por Madrid, Barcelona y Zaragoza.
Este operativo supone uno de los mayores éxitos en la lucha contra la droga en el País Vasco de los últimos años. El anterior gran golpe al tráfico de sustancias estupefacientes data de julio de 2008. En aquella ocasión, efectivos del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en alta mar un velero cargado con 1.500 kilogramos de cocaína. Los fardos localizados tenían una pureza catalogada como media y su valor alcanzaba los 193 millones de euros.