Ya hay fecha para estrenar el nuevo trazado de Feve a su paso por Basurto y Rekalde. A partir del 25 de enero, los trenes circularán bajo tierra y los pasajeros utilizarán la estación construida frente al hospital, según informó ayer Bilbao Ría 2000. Con el cierre de la trinchera ferroviaria, de más de dos kilómetros de longitud, la ciudad derriba otra barrera y se prepara para recuperar espacios peatonales, aunque la crisis económica ralentizará el calendario de obras de urbanización.
El soterramiento de Feve en Basurto es uno de los grandes proyectos de la transformación de Bilbao, y probablemente el más difícil al que se ha enfrentado Ría 2000 en sus 16 años de trayectoria. Han sido necesarios más de cuatro años -la primera piedra se puso en septiembre de 2005- para enterrar las vías y solventar dos desafíos técnicos: la convivencia de las obras con el tráfico ferroviario en el tramo que se ha ejecutado a cielo abierto, entre Gordoniz y el hospital, y la excavación de un túnel de 720 metros, que ha durado más del doble de lo previsto debido a la inestabilidad del terreno.
Tampoco serán sencillas las maniobras necesarias para la puesta en servicio del nuevo trazado, por donde cada día circulan 54 trenes de cercanías, diez regionales y ocho de mercancías. Desde las seis de la tarde del viernes 22 de enero se cortará el tráfico ferroviario, tanto de pasajeros como de carga, entre las estaciones de Zorroza y Concordia y se habilitará un servicio de autobuses. El fin de semana se trabajará en la conexión de la nueva vía para que el lunes 25 se estrene el recorrido soterrado y la estación Basurto-Hospital, diseñada por IMB. A falta de una fecha para la inauguración oficial, el objetivo es poner en marcha el trazado en cuanto sea «técnicamente posible».
A partir de ese momento se liberará la plataforma por la que ahora circulan los trenes y empezará una nueva tarea, la recuperación de las conexiones peatonales. Masustegi es la zona más castigada por las obras y ya se ha encargado el proyecto de urbanización de este tramo, desde la nueva estación hasta el viaducto de Sabino Arana. Las obras empezarán en 2010, según las previsiones, y el resto del trayecto deberá esperar tiempos mejores para las arcas públicas.
También hay trabajos pendientes en el ámbito estrictamente ferroviario. En un primer momento, los trenes circularán en vía única por el nuevo trazado, ya que el puente 'del camello', entre las calles Urkiola y Camilo Villabaso, hunde sus cimientos en la zona donde se ampliará el tendido. Antes de derribarlo hay que construir un nuevo vial entre las calles Biarritz y Estrada de Mala para permitir el tráfico rodado y peatonal.